La figura del Productor Agropecuario Sustentable Entrerriano (PASE), es una iniciativa conjunta del Estado, el sector productivo e instituciones científicas y académicas, que pone en valor y estimula la generación de riqueza en armonía con el ambiente.
Reconoce a los productores que, mediante la adhesión voluntaria, desarrollen prácticas productivas que respondan a un protocolo de calidad especialmente diseñado.
Gustavo Bordet firmó el decreto número 1677/22 MP que crea este programa que resulta de una labor meticulosa entre especialistas del gobierno provincial y representantes del sector productivo, y cuenta con el respaldo y aprobación de 30 instituciones que conforman la mesa de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) de Entre Ríos.
En el marco de la reunión plenaria realizada por la mesa BPA Entre Ríos, se dio a conocer la aprobación oficial del PASE y se avanzó sobre el trabajo de operatividad de dicho programa que se ejecutará de manera digital. La presentación se concretó hoy en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná ante las autoridades del conjunto de instituciones científicas, académicas, gremiales y cooperativas de Entre Ríos. En ese marco el ministro de Producción, Juan José Bahillo, especificó: “Me enorgullece concretar otra política pública surgida de la agenda común que llevamos con las organizaciones sectoriales. Pusimos en marcha una nueva palanca de desarrollo que genera equidad y confianza en el sector productivo y en la comunidad”.
El jefe de la cartera productiva subrayó que “el PASE expresa una construcción colectiva de todo el sector que participa de la mesa de BPA. Para nosotros es un programa transversal a cada una de las líneas de política agropecuaria que hemos venido trabajando desde el Ministerio, porque está vinculado también al Plan de Desarrollo Ganadero Entrerriano, al de buenas prácticas frutihortícolas y a la aplicación de fitosanitarios entre otros temas centrales”.
En tanto, el secretario de Agricultura y Ganadería, Lucio Amavet, sentenció: “Con el transitar del programa irán surgiendo diversas cuestiones a mejorar, incorporando ajustes que serán necesarios; pero tenemos la intención presentarlo más adelante ante la legislatura y buscar que este programa sea ratificado por una ley que independientemente de las gestiones quede como una política de Estado”.
La secretaria de Ambiente, Daniela García, puso en valor la integración: “La mirada pública está en las cuestiones ambientales; la interpelación es sostenida y debemos expresar con claridad que el camino para hacer las cosas bien es producir conservando. Es un deber que tenemos asumido y este programa PASE lo expresa”.
Entre las fundamentaciones del PASE el director general de Agricultura, Carlos Toledo, describió que “los sistemas agropecuarios tanto en nuestro país como en la provincia, han sufrido profundas transformaciones en las últimas dos décadas. Durante este período, la agricultura incrementó de manera sostenida su superficie de siembra, principalmente de soja, avanzando sobre áreas tradicionalmente ocupadas por ganadería y con un menor potencial agrícola”.
El experto ponderó que tal cosa generó “una gran preocupación a nivel social, principalmente en lo que respecta al plano ambiental, a la sustentabilidad de los modelos productivos. Inexorablemente, la presión social sobre el cuidado ambiental recae sobre los productores agropecuarios, principalmente en lo que respecta al manejo de la tierra o la utilización de insumos para la producción, específicamente fitosanitarios”.
Ante esta realidad, se pensó justamente en crear un proyecto como el PASE que abarque la realización de un modelo productivo basado en la figura del Productor Agropecuario Sustentable Entrerriano. Esta iniciativa, beneficiará a aquellos productores que de modo voluntario estén dispuestos a ingresar al sistema, comprometiéndose a llevar adelante las actividades productivas de acuerdo a protocolos de calidad elaborados a tal efecto. Se promoverá la generación de beneficios para todos los actores comprometidos en realizar prácticas sustentables de producción.
“El valor diferencial de esta propuesta intenta definir cuáles son las buenas prácticas, mensurarlas y tratar de garantizar en cierta medida la sustentabilidad en el tiempo. Para esto se han elaborado indicadores de sustentabilidad que nos permitirán cuantificarla desde distintas aristas: cuestiones productivas, económicas, ambientales y sociales”, destacó Toledo.