Este sábado con distintas intervenciones culturales se efectuó, en Virrey Vertiz y Montiel, el Festival organizado para reclamar por los despidos, el desfinanciamiento y la paralización de las obras del CePLAs.
Por Mariano Osuna
Trabajadoras y trabajadores del Centro Preventivo Local de Adicciones ubicado en el barrio Anacleto Medina Sur de Paraná, organizaciones sociales y políticas, y la ciudadanía en general, se encontraron este 29 de octubre para visibilizar la realidad del CePLAs. El despido y la no renovación de trabajadores, talleristas y profesionales que integraban el dispositivo que abordaba distintas situaciones en la vida cotidiana de jóvenes del barrio, la paralización total de las obras comenzadas en 2015 con el correspondiente deterioro por el abandono del lugar, la reducción de dieciséis a cinco integrantes del Centro Preventivo acortando la atención cotidiana a tres días a la semana, y el desfinanciamiento total de recursos desde Nación y Municipio, fueron los ejes que atravesaron las exigencias principales en el Festival Solidario realizado durante la tarde de este sábado.
«Queremos agradecer a todos por participar y acompañar el reclamo por la finalización del edificio, asignación de presupuesto para continuar con las actividades y restitución de los trabajadores contratados por el Estado Municipal. Nuestros gurises tienen derecho a contar con un espacio propio, que les permita acceder a herramientas variadas para la construcción y fortalecimiento de un proyecto de vida, a través de un proceso de empoderamiento personal y comunitario. Nuestros gurises tienen derecho a ejercer sus derechos», puntualiza el comunicado difundido desde el CePLAs de la capital provincial.
A partir de las 15 hs comenzó la intervención al espacio mediante juegos cooperativos, actuaciones culturales, que reivindicaron el trabajo realizado a partir de talleres y equipos interdisciplinarios y artes manuales, acompañados de una merienda colectiva. La jornada, que sirvió como punto de encuentro de la comunidad que transita en lo cotidiano el CePLAs, fue un nuevo disparador de las urgencias de un espacio necesario para la contención, recreación, formación y capacitación, que impulsan la creatividad, el desarrollo cultural, deportivo y artístico, generando distintas herramientas que potencien el proyecto de vida de cada adolescente.
“Desde lo discursivo siempre se nos planteó que el Cepla iba a continuar y que la obra se iba a retomar. Hoy a octubre estamos igual que a diciembre del año pasado, e incluso en una situación mucho más compleja porque se nos redujo el número de recursos humanos, porque teníamos compañeros contratados por el Municipio, a los cuales a ninguno se les renovó el contrato. Eso implicó perder por ejemplo el espacio de apoyo escolar, de una referente de educación que acompañaba la trayectoria escolar de los adolescentes que se encontraban en secundaria y a la vez tampoco contamos con recursos materiales para los talleres”, había declarado hace algunas semanas Mariela Velázquez, coordinadora del dispositivo local. “Nosotros llegamos a generar actividades de lunes a domingo, pero con toda esta complejidad, y las no respuestas, tuvimos que reducir los días. Hoy nos encontramos concurriendo al barrio tres veces por semana, lunes, miércoles y viernes”, destacó en aquella entrevista a Cara y Ceca por Radio del Plata.
A nueve meses del comienzo de las nuevas gestiones nacionales y municipales, el CePLAs de la capital provincial continúa sin respuestas oficiales. Pese a esto, hay una comunidad, familias, trabajadoras y trabajadores, decenas de adolescentes que transitaban el Centro, y una red de actores que articulaba acciones en conjunto, movilizadas contra el vaciamiento impuesto. El Festival Solidario fue uno de los pasos colectivos realizados en esa dirección.