UNA Frente Renovador quiere crear la Guardia Urbana Municipal

silvinafadel

El proyecto es de la concejal Silvina Fadel y será presentado mañana en la sesión del HCD. Ya han sido creadas en otras ciudades con diferentes resultados. Macri decretó su disolución en CABA en 2008 por considerarla obsoleta.

Por: Pablo Urrutia.

Fortalecer la política de seguridad en la Ciudad de Paraná, reducir los índices de conflictividad urbana que se presentan, la vigilancia en zonas de nuestra Ciudad donde exista peligrosidad de presentarse algún conflicto, evitar todo conflicto entre vecinos y mantener el marco de sociabilidad y mancomunidad solidaria de respeto entre los semejantes, son algunas de las finalidades de la Guardia Urbana Municipal, cuya creación plantea mediante un proyecto de Ordenanza, la concejal Silvina Fadel.

Se aclara que no es una fuerza policial y no portará ningún tipo de arma, aunque vestirá uniforme y tendrá poder de policía a la hora de hacer cumplir normas municipales. Tendrá competencia en “materia de urbanismo vial, pudiendo realizar controles de alcoholemia, uso de casco para motociclistas, y del cinturón de seguridad para automovilistas”, también en lo que hace a requisa de mercadería, venta ambulante y habilitaciones comerciales. En ese aspecto, habiendo ya un cuerpo de inspectores y áreas específicas para cada materia, se alega que cumplirá la función de ayudar “al Cuerpo de Inspectores Municipales, estando facultado para labrar Actas de Comprobación en caso de incumplimiento de la normativa aplicable”. Así mismo “podrá efectuar decomisos en lugares de comida en los cuales se incumpla con la legislación vigente y colaborar en los operativos de verificación y fiscalización en el cumplimiento efectivo de las clausuras”. Es decir, su alcance será de amplio espectro y por lo tanto se espera que el proyecto pase a comisión para su estudio y evaluación. Lo que surge a simple vista es el conflicto con otras áreas municipales e incluso la superposición con la tarea policial y hasta la vulneración de las atribuciones que se le asignen. Podrá intervenir en eventos públicos masivos y decidir en torno al uso de los espacios públicos de parte de los ciudadanos. También brindará asistencia a los turistas, realizará mediaciones, llevará adelante acciones de disuasión y persuasión.

Según el proyecto de la edil paranaense de UNA–Frente Renovador, la Guardia Urbana Municipal funcionará en el ámbito del Área de Seguridad Municipal, creada por la presente gestión, no formará parte de ninguna fuerza de seguridad ni cuerpo de inspectores. El personal abocado a la Guardia provendrá de la planta de empleados del municipio para lo cual ser realizará una convocatoria a Concurso de Oposición y Antecedentes; pero también se podrá realizar una convocatoria abierta a la población mediante el mismo sistema para determinar el ingreso. No se especifican cuáles serán los requisitos para participar de los Concursos.

De modo genérico se habla de una amplia capacitación en materias que van desde la mediación en conflictos hasta el dominio de técnicas de primeros auxilios, pasando por información turística. Los gastos que generen su creación y funcionamiento se imputarán a la Partida Presupuestaria de Gastos de la Administración Municipal para el Ejercicio anual.

Las Guardias Urbanas tienen una larga historia, tal vez la más extensa proviene de la Barcelona, en España, donde sus orígenes no son los más honrosos. Se formó como una fuerza de choque y persecución hacia los grupos revolucionarios. Curiosamente, para su conformación se empleó a delincuentes de conocido prontuario. La Guardia Urbana aún existe en Barcelona aunque ya sin su originario componente y sentido. La idea se extendió a diferentes partes del mundo, con las particularidades propias de cada lugar. En Argentina, una de las primeras ciudades en crearla fue la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y funcionó entre 2004 y 2008, cuando Mauricio Macri la disolvió por decreto al considerarla obsoleta, ya que había otras áreas que realizaban esas tareas. Otra experiencia, aún vigente, es la de la ciudad de Rosario cuyo modelo parece tomar al pie de la letra Fadel. En Entre Ríos, Maciá es una de las ciudades que cuenta con una Guardia Urbana Municipal, con la particularidad de que ese cuerpo no cuenta con inspectores de tránsito, siendo ese el ámbito de mayor actividad de la Guardia. En las grandes ciudades, como Rosario, Barcelona o Buenos Aires, la Guardia Urbana ha protagonizado conflictos de relevancia con vendedores ambulantes y manteros, ya que generalmente su función se vuelca a desalojar el espacio público de este tipo de actividades.

En Paraná, esa situación se ha recrudecido en este último tiempo, con casos de resonancia como el del vendedor de pan casero cuya mercadería fue comprada por transeúntes ocasionales como una forma de solidaridad con el trabajador ante la inminente confiscación de su mercadería por parte de inspectores municipales; o con las manifestaciones de quienes realizan malabarismos en los semáforos de la ciudad, en busca de un mínimo ingreso, que son permanentemente hostigados por la policía para que abandonen esa actividad. La situación de recesión económica está empujando a muchas personas a la venta callejera como una forma de subsistencia. La creación de una Guardia Urbana no debería estar ajena a la complejidad de esta situación social.