Victoria: entre dudas y denuncias, se confirmaron otras dos muertes luego del incendio en la Unidad Penal

Vladimir Casco y Brian Alarcón fallecieron luego del traslado de urgencia al Hospital de Paraná. Familiares de las víctimas responsabilizaron al Servicio Penitenciario y exigen respuestas.

Se confirmó la muerte de las dos personas que se encontraban internadas en el Hospital San Martín de Paraná, luego del incendio provocado este jueves a la mañana en el pabellón Nº3 de la Unidad Penal Nº 5 de Victoria. Se trata de Vladimir Casco, de 21 años, que falleció en las últimas horas de este jueves, y de Brian Alarcón, que murió alrededor de las 7 de la mañana de este viernes. Se suman a las muertes de Matías Rodríguez, de 30 años de edad, Marcelo Beber, de 31 años, y Justo Silva de 53 años.

Luego de los graves hechos ocurridos, el fiscal a cargo Eduardo Guaita explicó que «se produjo un incendio en una de las celdas del pabellón Nº3 de UP Nº5 en el cual había siete personas en su interior, el cual habría sido en principio provocado por otros internos que también habitaban el mismo pabellón». Durante las primeras horas, posteriores al incendio, además del Fiscal se hicieron presentes la jueza de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad Nº1, Cecilia Bértora; el defensor General Maximiliano Benítez; el defensor de Ejecución Penal, Ignacio Mullor y el Secretario de Justicia, Pablo Biaggini.

«¿Cómo no vieron que se estaban quemando?», se preguntó la madre de Marcelo Beber, una de las víctimas. «No me digan a mí que no pudieron hacer nada. Ellos cometieron sus cosas, pero estaban pagando por eso», precisó en diálogo con radio La Voz.

«Mi hijo no era un violador de criaturas ni un asesino», puntualizó la mujer, que denunció que durante un día nadie recibió ni llamó a la familia. «Y no digan que el Servicio Penitenciario no tiene la culpa, tiene mucho que ver», denunció la madre de Marcelo, oriundo de Paraná. «Nos enteramos con la radio, porque nadie nos quería decir nada», cuestionó.  «Tienen cámaras por todos lados. Estoy indignada», añadió entre lágrimas e impotencia.

Los hechos ocurridos en los últimos tiempos en las unidades penales de Gualeguaychú y Paraná ratifica que la problemática es estructural y urgente. El hacinamiento, la sobrepoblación de las cárceles (en los últimos seis años se quintuplicó las personas en situación de privación de la libertad), la falta de políticas públicas de reinserción, la carencia en la formación de los agentes públicos con perspectiva de derechos humanos y el paradigma represivo del sistema penitenciario y las fuerzas de seguridad, marcan esa agenda, que surge como escenario de fondo de las deudas en esta temática.

La premeditación o no de los hechos ocurridos, el incendio de un colchón y el cierre de la puerta, las pocas declaraciones oficiales, las cámaras de seguridad y la supuesta inexistencia de conflictos anteriores, caracterizan los interrogantes que el Ministerio Público Fiscal investiga.