Con participación entrerriana, comenzó la Marcha Federal de las organizaciones sociales que finaliza el viernes en el Congreso. El referente provincial de Barrios de Pie habló sobre la medida de fuerza, la situación en los barrios y el contexto nacional.
Por Mariano Osuna
Comenzó la Marcha Federal de las organizaciones sociales por Pan y Trabajo, con columnas desde Tierra del Fuego, Jujuy, La Rioja, Misiones y Río Negro. Representantes de Barrios de Pie, CCC y Ctep de Entre Ríos también participan de la medida colectiva que se extiende hasta el viernes con un acto en el Congreso de la Nación. El objetivo, además de visibilizar la agenda social, es la presentación de cinco proyectos sobre agricultura familiar, emergencia alimentaria, infraestructura, urbanización y abordaje de adicciones. Julian Jarupkin, referente provincial de Barrios de Pie, se refirió en Agenda Abierta a las acciones planificadas por el triunvirato y al contexto social que atraviesa el país.
«A nivel nacional lo que mayormente nos unifica es hacerle frente a una dura realidad que no sale de un repollo, que sabemos que ha sido guiada por las elecciones y decisiones del Gobierno de llevarnos hasta una situación de crisis en muy poco tiempo», explicó el dirigente en diálogo con este portal sobre los ejes que atraviesan la convocatoria. «Las decisiones fueron básicamente rifar a la timba financiera los capitales internos, apostar a los capitales externos sin generar producción nacional y empleo genuino, y eso hoy por hoy se está viendo muy fuerte en todas las regiones», lamentó el activista.
«Estamos todos muy movilizados, muy ansiosos por demostrar en las calles lo que venimos realizando día a día en los barrios, que es el trabajo continuo y la organización», precisó Jarupkin. Advirtió que «más allá de las acciones de organización comunitaria, nosotros también vemos que hay realidades que son muy difíciles de cambiar además de las cuestiones que son meramente voluntarias. Necesitamos también de recursos del Estado».
El referente provincial de Barrios de Pie explicó que «entre todas las organizaciones sociales que conformamos el triunvirato, hemos generado informes y estudiado a fondo cuestiones sociales y vamos a presentar un paquete de cinco leyes, que son la de agricultura familiar, de emergencia alimentaria, la de infraestructura social, la de integración urbana y la ley de adicciones». Destacó que «son todas leyes que reivindican los trabajos que venimos haciendo día a día en los barrios de todo el país, y que fortalecería mucho el trabajo de las cooperativas, de los emprendimientos a pequeña y mediana escala». Y añadió que «eso ayudaría a que haya una producción interna, que hoy es una política de Estado que no se está llevando a cabo».
La unidad en la calle
«Vemos con mucho optimismo que podamos unificar esfuerzos, que podamos avanzar hacia el camino de la unidad», señaló el dirigente en diálogo con Agenda Abierta. «Se va a ir dando en las calles para hacerle frente a este Gobierno y sus políticas neoliberales de pobreza y de saqueo para los sectores más humildes», remarcó.
Tenemos que hablar del día a día
«Nosotros desde las organizaciones sociales en Paraná, hemos buscado generar proyectos en cada uno de los barrios que pueda sostener de alguna forma el día a día de los compañeros, porque tenemos que hablar del día a día para después, una vez afirmados en tener la sustentabilidad diaria, podamos pensar en algún proyecto de vida, en algún proyecto organizacional, en algún proyecto económico, ya sea familiar, cooperativo o mediante pequeña y mediana empresa», detalló Jarupkin. «Vamos apuntando por ese camino, generalmente son emprendimientos de panadería, costura, arreglos, mantenimiento y limpieza», describió.
«Hemos exigido en las calles tanto al Gobierno municipal como provincial que se atienda esta agenda social que se deja de lado. Generalmente no es una cuestión de este municipio y de esta provincia, sino que en general está muy relegada la agenda social en el país y es lo que también nos ha llevado a tener un Gobierno que piensa financieramente», alertó.
Explicó que «la cuestión central para generar algún tipo de cambio en serio en los barrios, en el día a día de las personas de clase media, media baja, en los laburantes, en todos aquellos que tienen un local y luchan día a día por sostenerlo, es unificándonos y en las calles».
Principal herramienta
«Tenemos muy en claro que la movilización en las calles es la principal herramienta de lucha que podemos hoy ofrecer los movimientos sociales, más allá de la organización y la generación de proyectos barriales, de microemprendimientos y cooperativismo», puntualizó. Remarcó que poseen «la herramienta de lucha clave que es poder manifestarnos y hacer de esa movilización también una exigencia a quienes corresponda. Eso nos ha unificado, como también lo que viene siendo desde hace un tiempo el triunvirato a nivel nacional».
La organización y el contexto en Paraná
Jarupkin detalló que Barrios de Pie surge «hace menos de un año en Entre Ríos y nos vimos en la necesidad de confluir con estas organizaciones sociales que ya vienen trabajando hace un tiempo mucho más sostenido, y en la necesidad de problematizar un poco más la vida cotidiana como para tener algunos proyectos en común». Ejemplificó con «un proyecto de ciudad y de país, que es contrario a lo que marca este Gobierno».
Contrarrestar con nuestro trabajo cotidiano y en la lucha diaria, y en las calles, lo que son la toma de decisiones de las políticas altamente neoliberales
«Sabemos que han aparecido muchos comedores nuevos, que han surgido muchas situaciones de vulnerabilidad y precariedad, que ha aumentado mucho la situación de calle en Paraná», advirtió. «Y esto nos llama a unificarnes ante esta alarma. Esa es nuestra principal fuerza de unificación: contrarrestar con nuestro trabajo cotidiano y en la lucha diaria, y en las calles, lo que son la toma de decisiones de las políticas altamente neoliberales y de la timba financiera de esta dirección que ha tomado el Gobierno nacional» subrayó.
«Respecto a la situación en los barrios es alarmante la falta de trabajo, incluso no registrado, porque la mayoría de los compañeros respondían a una demanda de trabajo que era precarizada, que era vulnerable, y que hoy ni siquiera está esa demanda por parte de los distintos actores de la economía local, como para decir que se puede hacer una changa, que se puede salir a cortar el pasto y que uno va a volver con un sustento para mantenerse día a día», lamentó Jarupkin sobre la falta de empleo. «Ese es el principal camino que nos lleva a que cada vez haya más jóvenes, más familias, mas pequeños en nuestros comedores», alertó.
Recordó la pelea hace unos años «por la ley de emergencia social, que nos unifica como organizaciones sociales ya que fue, por decirlo de alguna forma, la primer victoria en la calle del triunvirato, que ha podido no solamente unificar sino también sostener esta unidad a través del tiempo y que le da una herramienta a los compañeros para sostenerse a través del salario social».
El tercer estado
«Nos coloca como eje de resonancia en los barrios, casi en el lugar del Estado», definió el referente social sobre el rol que ocupan hoy las organizaciones sociales ante la indiferencia y la ausencia del Estado. «Cuando surgen necesidades, los actores principales que están en los barrios, que acuden y que tienen alguna respuesta para dar son las organizaciones sociales», destacó.
«Queremos que se coloque una agenda pública, referida a las temáticas sociales», exigió. «Vamos en camino de unificar criterios de trabajo que apunten a la generación del trabajo genuino, del buen vivir en los barrios, a la generación de comunidades más organizadas y solidarias», añadió.
«Sabemos que por más que seamos pobres nosotros no nos vamos a vender. Lo último que podemos llegar a perder es la dignidad y eso no se negocia. Ahí estaremos, en las calles, si es necesario todos los días que haya que estar, porque nosotros sabemos que lo que nos mantiene en pie hoy no son decisiones favorables a nuestro sector desde el Gobierno nacional, sino que lo que nos mantiene unidos hoy es el día a día en los barrios y la organización popular», finalizó.