Buenos Aires: Miles de personas rechazaron el acuerdo con el FMI

Con la consigna «La patria está en peligro» se realizaron movilizaciones en todo el país contra la vuelta al Fondo Monetario internacional. Hubo una proclama colectiva e intervenciones artísticas.

Miles de personas se concentraron en el Obelisco contra la decisión del Gobierno nacional de volver al FMI. Ciudadanía autoconvocada, organismos de derechos humanos, sectores sociales, culturales, educativos, gremiales, políticos y del movimiento de mujeres se movilizaron este viernes bajo la consigna «La Patria está en peligro». La manifestación fue replicada en numerosas ciudades de todo el país.

«Rechazamos los acuerdos de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional, su modelo de dependencia política y económica con las grandes potencias extranjeras que están reeditando en nuestro continente un plan sistemático que sólo ofrece a las mayorías populares un destino de miseria planificada», comenzó la proclama leída por el actor Osmar Nuñez y la actriz Paola Barrientos. «Rechazamos el endeudamiento externo que significa una cadena de dependencia sobre nuestro pueblo», se afirmó desde el escenario montado en el Obelisco y una Plaza de Mayo totalmente vallada.

«Rechazamos los acuerdos de libre mercado que Mauricio Macri y los gerentes corporativos que gobiernan la Argentina andan mendigando por Estados Unidos y Europa. Rechazamos la apertura irrestricta de las importaciones, el fomento de la concentración económica en un puñado de multinacionales y la matriz especulativa con la que intentan destrozar el aparato productivo e industrial para direccionar los beneficios económicos a los que especulan en la city porteña», prosiguió la proclama.

Se cuestionó «el salvaje tarifazo impuesto sobre los servicios públicos esenciales, que condena la producción nacional y obliga a nuestro pueblo a decidir entre pagar una factura o poner un plato de comida sobre la mesa». También se criticó «la reforma laboral con la que sigue amenazando el gobierno en el Congreso».

«Rechazamos el ajuste sobre el salario real por el camino de una devaluación especulativa y los topes paritarios. Rechazamos el proceso de flexibilización laboral iniciado al hacer crecer los niveles de desocupación, por mentirosos que sean los índices que nos ofrecen. La desocupación es un crimen», se puntualizó en el documento.

Se repudió «la reforma previsional que ha licuado los ingresos de jubilados y pensionados, que inicia una privatización encubierta del sistema previsional argentino. Rechazamos las medidas tomadas por este gobierno para meter mano en el Fondo de Garantías del Anses y especular con la plata de las trabajadoras y trabajadores».

«Rechazamos el ajuste brutal sobre los programas de empleo, la eliminación de los programas de vivienda, la destrucción del modelo cooperativo como herramienta de organización económica del trabajo, el recorte de los ingresos populares garantizados por el derecho conferido en la Asignación Universal por Hijo», se señaló.

Se reprobó «el desfinanciamiento educativo, el disciplinamiento del salario docente, el ataque a sus organizaciones gremiales y la persecución a la organización estudiantil».

«Rechazamos el discurso negacionista del gobierno y su intento de imponer nuevamente la teoría de los dos demonios», se afirmó. Se reprochó «la radicalización de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y la aplicación de la doctrina Chocobar” y se criticó «el ataque a las comunidades de nuestros pueblos originarios y el avasallamiento de sus derechos sobre tierras y cultura ancestrales».

«Defendemos la capacidad creativa de nuestro pueblo que se ha inventado su propio trabajo, su capacidad de organización colectiva en cooperativas de la economía popular. Defendemos la organización comunitaria, social, barrial y su profunda participación en la vida política», se señaló.

Se abogó por «el trabajo digno, que genera las riquezas reales de nuestra Patria. Y para ello, defendemos a nuestras trabajadoras y nuestros trabajadores, a sus organizaciones gremiales, a su protagonismo político en la batalla por la distribución de la riqueza. Defendemos los derechos laborales conquistados, las paritarias libres y avanzamos hacia su efectiva participación en las ganancias».

Se reafirmó «la necesidad de defender la producción y el desarrollo industrial de nuestra Nación, protegiendo el desarrollo de las economías regionales que le dan vitalidad económica a un federalismo amenazado por los programas de saqueo de nuestras riquezas en el suelo y subsuelo de la Nación».

«Defendemos a nuestras pibas y a nuestros pibes, su derecho a una educación pública, gratuita y de calidad», se puntualizó.

«Defendemos nuestro grito “Ni Una Menos”, porque enfrenta y sacude las entrañas de la cultura patriarcal dominante. Avanzar hacia la paridad de género en términos políticos, económicos, sociales y culturales, es una premisa ineludible para consolidar una Patria justa», se proclamó.

Se valoró el rol del «Estado, sus trabajadoras y trabajadores, para que las corporaciones económicas no decidan por nosotros». Se apoyó «la libertad de expresión y la comunicación popular, para que esas corporaciones económicas no concentren el mapa de medios en pocas manos y digiten la construcción de un pensamiento único que legitime los programas de ajuste y saqueo».

«Defendemos las políticas públicas de memoria y lo conquistado en más de 40 años de lucha. Defendemos los juicios a los responsables del terrorismo de Estado y sus cómplices civiles reafirmamos que el único lugar para los genocidas es la cárcel común. Seguimos exigiendo justicia para Santiago Maldonado y Rafael Nahuel», se remarcó.

Se abogó por «la democracia, como herramienta para decidir nuestro futuro y rechazamos la persecución política a la militancia popular. Seguiremos exigiendo la inmediata libertad de todos y todas los presos y presas políticas de la Argentina.
Defendemos la política como herramienta transformadora de la realidad. Abrazamos la verdad, para que nunca más, por el camino de la mentira, un proyecto económico de miseria se pueda alzar con el gobierno, y lo ejerza con cinismo, hipocresía y represión».

«Reafirmamos la necesidad de integrar nuestro destino con el de los pueblos de nuestra Patria Grande. Nuestra Patria es América, gritamos los que supimos enfrentar al colonialismo y al Plan Cóndor», se puntualizó. «Somos un pueblo digno, con mucha memoria y sabemos de qué se trata todo esto que padecemos: el colonialismo neoliberal sólo puede ofrecernos un destino miserable para las mayorías populares. Por eso nos enfrentamos al gobierno de Mauricio Macri, por el camino de la democracia, en las calles y los haremos también en las urnas», se añadió.

«En ese camino, y con estas reivindicaciones y desde estos principios, nos disponemos a forjar la unidad necesaria para construir definitivamente la Patria que soñamos», finalizó la proclama.