Según los datos publicados la semana pasada por el Indec, la cantidad de desocupados en esa franja de edad duplica a la de la población en general, llegando a casi el 19%.
Las últimas cifras de desempleo dadas a conocer la semana pasada por el INDEC reflejan el mayor impacto del desempleo entre los jóvenes. Así, mientras la desocupación alcanza al 9,3% para la población en general, en el caso de quienes tienen hasta 29 años esa cifra se eleva a más del doble:18,9%.
La situación es todavía más difícil para los chicos de sectores vulnerables que se ven obligados a ingresar más temprano y en condiciones menos ventajosas al mercado de trabajo. Ser mujer agrava todavía más el panorama.
El último Informe Sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) difundido a principio de este mes ilustra la gravedad de la situación al indicar que la Argentina tiene el desempleo joven más alto de la región.
Según ese estudio, basado en una investigación hecha sobre chicos de entre 15 y 24 años, dos de cada diez jóvenes no tienen trabajo y la tasa de desempleo del grupo que tiene entre 15 y 29 años no para de crecer, en los últimos diez años, con relación a la del grupo que tiene entre 30 y 64 años (el índice incluye a los chicos de 15 años, aunque el trabajo a esa edad está prohibido en la Argentina, donde la edad mínima para trabajar es 16).
Entre sus conclusiones el informe postula que el desfasaje entre la preparación que los chicos reciben en la escuela y lo que pide el mercado laboral es una de las razones que explica el desempleo joven. Pero también habla de una demanda insuficiente y de una economía que no genera puestos de trabajo para que esta franja de edad se inserte.
Describe, además, un mercado laboral rápidamente cambiante, donde algunos de los que fueron históricamente “primeros empleos” desaparecen por las nuevas tecnologías.
El informe también dice que muchos jóvenes ocupados se ven afectados por la precariedad laboral y que son los más propensos a perder el empleo en contextos de crisis.
También habla de un “desempleo oculto”, que es el que deriva de una “desmotivación” que hace que, ante reiteradas frustraciones, los jóvenes dejen de buscar trabajo.
Fuente: El Día (La Plata)