Una testigo señaló a agentes federales por la desaparición de María Cash

Una mujer fue golpeada y torturada por dos personas en su casa de la ciudad de Salta, tras vincular ante la Justicia a su ex esposo con la desaparición de la mujer vista por última vez en 2011. Le escribieron en su panza «el macho siempre gana».

El caso María Cash nuevamente en la agenda pública, en un contexto de violencias. Fue luego que una testigo, Julia, ingresó al hospital San Bernardo de Salta, víctima de una salvaje agresión de tinte mafioso e intimidatorio.

La mujer denunció ser brutalmente violentada. Dos hombres ingresaron a su domicilio, la redujeron, la torturaron, la drogaron y le marcaron con elementos cortantes una frase en el cuerpo que habla del grado más extremo de violencia machista: «el macho siempre gana».

Entre los agresores dijo reconocer a su exmarido, Martín A., un instructor de guardiacárceles del penal de General Güemes. La denunciante solicitó que se la incluya en los beneficios de la ley de testigos encubiertos y además pidió protección del Estado. Pero según pudo saber reste diario hasta el momento no obtuvo respuesta.

Julia estuvo internada dos días en el hospital por la golpiza que recibió el miércoles a la noche en la casa que alquila en la capital salteña. «Todo comenzó cuando me sacaron la tenencia de mis hijos, pese a que yo había denunciado a mi ex marido por violencia de género. Para evitar los golpes y decir ‘basta’, le dije que iba a hablar de lo que había escuchado en esas reuniones en donde se nombraba a la señorita (María Cash)», aseguró la mujer.

Fue ahí, y previo a la última golpiza, que ella alertó en una fiscalía de Buenos Aires que su esposo, junto con otros integrantes del Servicio Penitenciario Federal, habían ocultado a María Cash. Esta mujer estuvo presa en su casa de Campo Quijano hasta el 2013. Ella asegura que en ese tiempo su esposo y miembros del SPF traían mujeres a ese lugar y las tenían encerradas y drogadas.

Sobre María

El viernes 8 de julio de 2011 en Salta fue la última vez que se vio con vida a María Cash. La diseñadora porteña, entonces de 29 años, ha sido buscada por todo el país, sin resultados.

Ese día se la vio con botas de gamuza beige, jeans y un bolso rosado que llevaba en bandolera, fue captada por las cámaras de seguridad de la empresa concesionaria de la autopista de acceso-egreso, en el peaje de Aunor, situado a 13 kilómetros al este de la capital salteña, hoy inexistente por decisión del Gobierno provincial.

Sin embargo el 7 de julio, a la 1.15, María Cash pidió ser atendida en el hospital y para cumplir el trámite presentó su DNI, el cual quedó registrado en el libro de guardia computarizado del hospital San Bernardo. Aunque, no fue atendida. La administrativa encargada de asentar a los pacientes dijo que la vio perdida y que, por eso, había ido a buscar personalmente, a uno de los médicos de guardia, y que cuando volvieron María ya no estaba.

Fuente: La Izquierda Diario, El Tribuno y Perfil