La Fraternidad organiza este sábado 24 la 31º edición de la Fiesta Provincial del Riel, en un contexto de desfinanciamiento en las políticas ferroviarias. El apoyo de la comunidad y la negativa de la Municipalidad a realizarla.

Por Mariano Osuna
Basavilbaso es la segunda ciudad en importancia del departamento Uruguay y es reconocida como la capital de los trenes por su historia y su patrimonio cultural. Desde 1986, en las vísperas del centenario de la localidad, la Fiesta Provincial del Riel se instaló como punto de encuentro de la identidad colectiva de la comunidad ferroviaria, pero también de un pueblo surgido en sus rieles. Durante los noventa, el espacio fue el abrazo de resistencia contra los despidos masivos, las privatizaciones y la destrucción del mercado interno, que llevaron a cientos de poblados al olvido y el abandono. Trabajadoras y trabajadores despedidos durante el menemismo continuaron con mayor fuerza en la comisión de la fiesta, como un lugar de voz ante tanto silencio oficial y mantuvieron viva la exigencia por la reactivación de los trenes. El año pasado, la Municipalidad, con la promesa del intendente Gustavo Hein a la comisión del festival en una audiencia compartida, se comprometió a la institucionalización de la Fiesta. Lo cierto es que el Estado municipal solo la organizó un año, mientras que este verano, a semanas de las fechas que suelen elegirse para la actividad, avisó que no la realizaría. La voz oficial fue el responsable del Área de Cultura, Luis Quiroz, quien de forma textual expresó en FM Centro que “el costo de la nueva edición le insumía todo el presupuesto que tiene el Área para sostener los distintos programas que se impulsan a lo largo del año». El Sindicato de la Fraternidad decidió hacerse cargo de la nueva edición, mientras la ciudadanía, trabajadoras y trabajadores de la cultura se solidarizaron y ayudaron rápidamente en la organización. La fecha elegida es este sábado 24 de febrero, a las 20 hs, en el predio ferroviario, donde habrá múltiples intervenciones artísticas. Conoce la grilla completa.
Claudio Obispo Trío, Pirincho Entrerriano, Héctor Vera, La Nueva Junta, Omar Olivera y su conjunto, Agustín Martínez, Peña Tradicionalista Semblanzas Gauchas, Grupo Amanecer, Blasito Caballero, La Fiestera, Norma Dobler, Héctor López y Cristian Martínez, El Deskyt, Grupo Ilusión, José Martínez, Peña Folklórica Calá, Coro Magníficat y Dúplex, dejarán su música, sus letras y sus danzas en el escenario «Carlos Chabeuf», nombre elegido en la cuarta edición de la Fiesta en homenaje al escultor y autor de obras históricas distribuidas por la localidad. La entrada anticipada cuesta 50 pesos y tiene distintos sorteos durante la noche, fruto también del involucramiento de diversos sectores de la localidad.
Que la Fiesta siga viva
La Fiesta tuvo sus idas y vueltas. Pasaron años de mayor y menor involucramiento, la muerte de algunos integrantes históricos de la comisión, el alejamiento de otros. Lo cierto es que la Fraternidad puso en el centro de la escena la revalorización de la única festividad provincial del pueblo. Con puro compromiso colectivo y solidaridad hacia la rica historia ferroviaria, el Sindicato puso sobre sus espaldas la organización de la nueva edición.
La decisión tuvo el acompañamiento ciudadano y de decenas de artistas. De fondo, la intención de institucionalizar nuevamente la Fiesta como ese diálogo abierto de la música, la historia, las luchas y la vida cotidiana de la comunidad.
Sin presupuesto municipal
La organización de la Fiesta del Riel siempre tuvo su realización independiente y autogestionada, aunque siempre acompañada por la solidaridad ciudadana y por las gestiones gubernamentales. Esa autonomía fue imprescindible en aquellos inicios, y más en los noventa, cuando los trenes ya no cotizaban en la agenda gubernamental. No obstante, la necesidad de institucionalizarse se dio con la consolidación como fiesta provincial. Los integrantes de la comisión intentaron, mediante reuniones y pedidos formales, con los últimos cuatro intendentes de la ciudad, darle un marco institucional al Festival ante la urgencia del paso de los años. El único Jefe comunal que decidió hacerse cargo de la organización fue Gustavo Hein, quien gobierna actualmente la ciudad. Aunque lo cierto es que solo duró un año el compromiso.
El 26 de enero pasado (a semanas de las fechas habituales del Festival), el responsable del Área de Cultura de la Municipalidad, Luis Quiroz, explicó la negativa oficial para la planificación de la Fiesta de este año. «El costo de la nueva edición le insumía todo el presupuesto que tiene el Área para sostener los distintos programas que se impulsan a lo largo del año, ante esa disyuntiva y la falta de recursos de otras partidas, le propusimos al intendente la suspensión por este año”, precisó insólitamente el funcionario municipal en declaraciones a FM Centro. Agregó que «hacer cultura no solo es hacer la fiesta, sino todo lo que se genera a lo largo del año, con aciertos y con errores», y tiró el Festival por la ventana.
El contexto ferroviario
El contexto nacional es complejo. Sólo para septiembre de 2016, es decir en los primeros nueve meses del año, el tren de pasajeros había dejado de pasar por más de 100 pueblos en todo el país, afectando a más de 670 mil personas. Chascomús, Villa Ventana, Saldungaray, Pringles, Basavilbaso, Villaguay, Coronel Boerr, Cacharí, Hinojo, Las Martinetas, Santa Rosa, Concepción del Uruguay, Bragado, General Pico, Junín, Paraná, Tandil, Laprida y Alberdi, son algunas de las tantas localidades que perdieron su transporte público de pasajeros. O en el mejor de los casos, como Bahía Blanca, fueron reducidos abruptamente. En provincia de Buenos Aires, el Ejecutivo cerró por decreto la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial (Ferrobaires).
El 14 de agosto del año pasado, mediante el Decreto 652/2017, el presidente Mauricio Macri delegó la decisión en “la aprobación de los asuntos relativos a la refundición, división o redistribución de las líneas ferroviarias y a la clausura definitiva de líneas, ramales, desvíos o estaciones ferroviarias”. También habilitó «al levantamiento de las vías y demás instalaciones ferroviarias”.
En Entre Ríos la desaparición del tren de pasajeros es casi absoluta, salvo por el tramo que une a Paraná con Colonia Avellaneda. Los recorridos del transporte público Paraná/Concepción, Paraná/Oro Verde, Basavilbaso/Villaguay también de dejaron de funcionar, sin indicios de su vuelta a la actividad.
El tren de carga, como eslabón del modelo productivo, asoma de fondo como una deuda estructural. A estas alturas el disfraz del gasto o el déficit, de «por qué el Estado» o que «sobraban trabajadores» no aparece como un argumento real como pareció penetrar en los noventa. Fue eso o un cerco mediático, empresarial y gubernamental para que mejor no se hablen de ciertas cosas. Por suerte aún están vivas las canciones.