Se debían pavimentar 14 cuadras del barrio 240 Viviendas pero terminaron dos y abandonaron la obra. El intendente Varisco destinó el presupuesto que tenía asignado esa obra para otro destino.
En marzo se van a cumplir dos años desde que los operarios de la empresa encargada de ejecutar las tareas para pavimentar 14 cuadras del barrio 240 Viviendas retiraron las máquinas y nunca regresaron a culminar el asfalto que había sido licitado en 2015.
«Solo hicieron dos cuadras», contó a UNO Bibiana Fehr, presidenta de la vecinal Colinas del Sur, a la que pertenece el barrio situado entre las calles Jorge Newbery, Artigas y Politti, en Paraná, y explicó: «Esa licitación, que se denominó Pavimentación y Rehabilitación de Calles Primarias y Secundarias, incluía 70 cuadras de distintos barrios de Paraná, de las cuales 14 correspondían al nuestro. La obra empezó en setiembre de 2015 y cuando asume la nueva gestión se paró. Hicimos gestiones con las nuevas autoridades y las pusimos en conocimiento de la situación».
En este marco, comentó que el intendente Sergio Varisco fue personalmente al barrio, donde pudo dialogar con sus habitantes y conocer los inconvenientes por la que atraviesan debido al estado de las calles, muchas de broza. «Le mostramos cómo estaban las calles y se comprometió a hacer las 14 cuadras en tres etapas, con la promesa de que en setiembre u octubre de 2016 la obra iba a estar terminada, pero después de hacer dos cuadras se fueron», indicó.
La vecinalista señaló que comenzaron a averiguar por qué se habían interrumpido los trabajos, y la respuesta de funcionarios municipales fue que el dinero se había destinado a otra obra. Sobre este punto, señaló: «A esto lo confirmó más adelante el propio intendente, quien nos dijo que él decidió que con los remanentes de dinero de esa obra se hiciera la obra de calle Maciá, que fue una de las primeras que se concretaron cuando asumió.
Deliberadamente consideró que Maciá era más importante que las 70 cuadras de los diferentes barrios de Paraná».
Según dijo a UNO, el mandatario les manifestó que querían recuperar la arteria que circunda al ex-Hipódromo: «Hicimos los reclamos desde marzo de 2016 hasta marzo de 2017, cuando Varisco nos recibió en su despacho un domingo. Nos acompañó el defensor del Pueblo, Luis Garay, junto a referentes de otras vecinales que consideraban justo el reclamo que estábamos haciendo. Él nos dijo que calle Maciá se estaba rompiendo y que era más fácil recuperarla en ese momento, en el estado que estaba, antes de que se terminara de deteriorar. Le planteamos que no podía hacer eso, porque la licitación tenía un destino específico, que eran las cuadras de nuestro barrio, y nos dijo que lo habían autorizado, que estaba tramitando las certificaciones de obra con la Dirección Nacional de Vialidad (DNV)».
No conformes con la respuesta, con el acompañamiento del defensor del Pueblo los vecinos realizaron un pedido de informe a la DNV. Con la respuesta por escrito que el organismo les expidió, Fehr señaló: «Nos informaron que la Municipalidad pidió la autorización para cambiar el destino de la obra y que la DNV no lo autorizó».
Por otra parte, comentó que en respuesta al pedido de informe que la Defensoría del Pueblo elevó al municipio, el 22 de junio del año pasado el director general de Vialidad Urbana de la comuna, Ricardo Zuqui, respondió que «las calles que son jurisdicción de la comisión vecinal Colinas del Sur, las cuales fueron incluidas en su momento en la obra denominada Pavimentación y Rehabilitación de Calles Primarias y Secundarias y no fueron ejecutadas, han sido incluidas en el Plan de Obras Públicas para el Ejercicio 2017». No obstante, los vecinos siguen aguardando, aunque sin resignarse a vivir entra la broza y el barro cada vez que llueve.
«Calculamos que son alrededor de 1.000 personas las que viven en el barrio y muchas de ellas quedaron sin esas cuadras de asfalto. Hay 26 personas con alguna discapacidad y deben lidiar con las dificultades de no tener asfalto. La broza genera además problemas respiratorios. Muchas calles ni siquiera tienen cordón cuneta, y cuando rebalsan las cloacas, que es otro problema recurrente que tenemos en la zona, hacen que las calles se corten y es difícil transitar», refirió la presidenta de la vecinal, quien por último, aseguró: «Cuando llueve el agua arrastra la broza. Son calles que no tienen mantenimiento por parte de la Municipalidad».
Fuente: UNO Entre Ríos