Feminicidio en Almagro

Graciela Molina Fernández tenía 55 años, no llegó a activar el botón antipánico ni le sirvió la orden de restricción que tenía contra su ex pareja.

Graciela Molina Fernández, de 55 años, y su ex pareja Walter María Gómez de 73, convivieron durante 15 años y se habían separado hace algunos meses. Tras la escalada de violencia por parte del varón, Graciela realizó reiteradas denuncias y llamados a la policía cuando, según testimonios de los vecinos, Walter aparecía y la amenazaba en su domicilio.

En el mes de enero, el Juzgado Civil porteño 86 le otorgó a Graciela una orden de restricción perimetral de acercamiento y el lunes, tres días antes del feminicidio, la Superintendencia de Violencia Familiar y de Género de la Policía de la ciudad le había otorgado el botón antipánico que Graciela no llegó a activar.

La mujer fue encontrada sin vida en el palier de su edificio luego de que un llamado al 911 alertara de los gritos auxilio que se escuchaban en el lugar. Su ex pareja, el femicida, logró escaparse aunque horas después se entregó en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina (PFA) y quedó detenido por feminicidio. A cargo de la causa se encuentra el juez en lo Criminal y Correccional 23, Roberto Ponce.