Honduras: asesinatos, detenciones y heridos tras protestas contra el fraude electoral

Este fin de semana se agudizaron los reclamos contra la decisión del Tribunal de declarar como ganador de los comicios al actual presidente Juan Orlando Hernández.

Tras las jornadas de protestas en Honduras este fin de semana un ciudadano fue asesinado, otros quedaron heridos y cerca de cinco fueron detenidos. Fue luego que el 18 de diciembre el Tribunal Electoral declaró presidente electo a Juan Orlando Hernández, quien asumirá su segundo mandato el 27 de enero, a pesar de las múltiples denuncias de fraude presentadas por la oposición y el pedido de la OEA y otros organismos internacionales de repetir los comicios. Desde las elecciones del 26 de noviembre se registran movilizaciones masivas contra el fraude que ya han dejado cerca de 30 manifestantes asesinados por la represión.

Los protestantes, convocados por la Alianza de Oposición en el marco de la denuncia de fraude electoral, estaban realizando distintas medidas de fuerza en diversos puntos estratégicos. La respuesta fue la represión de las fuerzas de seguridad, quienes utiliaron gases lacrimógenos para dispersar las concentraciones.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) en Honduras, alertó sobre la muerte de Telmo Villareal, e instó a investigar el caso y a tomar los pasos inmediatos para prevenir la violencia. El manifestante murió producto de un disparo mientras transitaba cerca de una manifestación en la ciudad de Sabá, en el norte de Honduras.

 Los hechos se dieron en el marco de las intensas jornadas de lucha que cientos de manifestantes realizan hace tres meses en rechazo a la reelección del presidente Juan Orlando Hernández, a quienes acusan de ganar mediante fraude los últimos comicios.

Derechos Humanos y Naciones Unidas

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (Oacnudh) expresan profunda preocupación ante las amenazas y hostigamientos contra defensoras y defensores de derechos humanos, periodistas y medios de comunicación, en el contexto post-electoral, e insta al Estado de Honduras a adoptar medidas que garanticen un entorno seguro para que puedan realizar libremente su labor.

La Oacnudh ha podido documentar durante la crisis post electoral un número creciente de denuncias de actos de intimidación y hostigamiento contra personas defensoras de derechos humanos, líderes sociales, que habría afectado a más de 50 personas en los departamentos de Atlántida, Yoro, Cortes y Choluteca. Estos actos, que se habrían intensificado después del 20 diciembre, y que han sido materia de pronunciamiento de ambos órganos internacionales de derechos humanos, incluirían de acuerdo a testimonios recogidos, allanamientos sin orden judicial y seguimientos por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado y personas vestidas de civil, llamadas intimidatorias y campañas públicas de estigmatización a través de la divulgación de panfletos con falsos perfiles personales y atribuyendo la comisión de actos delictivos.

Asimismo, según la información recibida, algunos periodistas habrían recibido amenazas y llamadas intimidatorias tras difundir información sobre el contexto político del país. Igualmente, varios periodistas y medios de comunicación habrían sido víctimas de una campaña de intimidación a través de afiches en los que son acusados públicamente de ser “asesinos de la democracia y la verdad” serviles al gobierno o “incitadores de la violencia y el odio” pagados por la oposición.

Los hechos descritos vulneran el derecho a la honra y dignidad de quienes ejercen periodismo o defienden derechos humanos sin ningún tipo de sustento. Asimismo amenazan su integridad física y psicológica y generan un ambiente intimidatorio y amedrentador en el que se ven seriamente limitados los derechos a la reunión, la libertad de expresión y asociación reconocidos por los instrumentos del derecho internacional de los derechos humanos y que constituyen pilares básicos de la participación social en un estado democrático de derecho.

La labor de defensa de derechos humanos y el ejercicio del periodismo son esenciales para la construcción de una sociedad democrática sólida y duradera, y tienen un papel protagónico en el logro pleno del Estado de Derecho. La CIDH y la Oacnudh instan al Estado a adoptar todas las medidas necesarias para impedir estos hechos y prevenir estos ataques, incluyendo la adopción de un discurso público que reconozca la importancia de la labor de defensores y periodistas y el desarrollo de investigaciones prontas, efectivas e imparciales que permitan la identificación de los responsables y su sanción como medidas efectivas de no repetición.

La CIDH y la Oacnudh recuerdan igualmente la necesidad de dotar de los recursos adecuados al Mecanismo Nacional de Protección para defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales y operadores de justicia para que pueda reforzar el apoyo que presta a los defensores en forma proporcionada a los riesgos que en cada momento puedan existir para el desarrollo de actividades de defensoría. En este marco, la CIDH y la Oacnudh instan al Estado a implementar políticas y prácticas dirigidas a transparentar los criterios de inclusión, evaluación del riesgo y protección del Mecanismo Nacional de Protección, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos.

Fuente: Nodal y Telesur