Tensión en Villa María y Río Tercero por 60 despidos en fábricas militares

El Gobierno nacional resolvió achicar el plantel de empleados de las cinco plantas de la empresa estatal Fabricaciones Militares y concretó unos sesenta despidos en las sedes de las localidades cordobesas de Río Tercero y Villa María.

Las ciudades de Río Tercero y Villa María viven este lunes horas de tensión y protesta, tras el anuncio conocido el viernes pasado, de la reducción de personal en las fábricas militares estatales radicadas en ambas localidades. En Villa María fueron 30 los contratados cesantes y en Río Tercero 29. Entre ambas, el personal total rondaba las mil personas y el 80 por ciento revistaba desde hacia años como contratados.

La movilización de ATE en Villa María comenzó a las 6 de este lunes frente a la Fábrica de Pólvoras y Explosivos. Los 30 trabajadores que el viernes fueron informados telefónicamente de su despido, intentaron ingresar antes que les llegaran a sus domicilios los telegramas con la comunicación fehaciente.

En la puerta del polvorín les negaron el acceso y el gremio constató la situación con un escribano. Lo mismo habían hecho el sábado al mediodía, cuando dos de los operarios afectados por el recorte de personal quisieron ingresar a trabajar.

El conjunto de los obreros y directivos del gremio hicieron una asamblea en la puerta y se retiraron hacia el centro, para iniciar un recorrido por entidades públicas como la sede de Anses, el Concejo Deliberante y la Municipalidad.

En estos dos últimos lugares tenían previsto entregar un detalle de los trabajadores afectados y mantener reuniones con las autoridades locales. En marchas anteriores, la movilización pasó frente a la sede local de Cambiemos.

Por la tarde de este lunes está prevista una nueva asamblea en la sede del gremio, donde se ha formado también una comisión de mujeres de los trabajadores despedidos para sumarse al reclamo.

Estudian, entre otras medidas, presentar un amparo ante la Justicia Federal para frenar los despidos

En Río Tercero, en tanto, ser realiza en la mañana de este lunes una movilización y acto frente a la portería de la planta industrial, que está paralizada. Mientras, se analizan los pasos a seguir a nivel gremial e institucional.

En un clima de angustia y tensión, la protesta reúne sobre todo a empleados y familiares. En el lugar del acto, hubo alguna situación conflictiva con la policia que custodiaba el acceso a la planta. También se decidió marchar hacia la sede de la Municipalidad de Río Tercero para reclamar su gestión por el tema.

Se espera para las 19 hs. de este lunes una nueva marcha por las principales calles céntricas de Río Tercero, que encabezarán los 29 despedidos de Fábrica Militar, junto a sus familiares, que tendrá como destino la plaza San Martín. Allí, se está armando una carpa: desde ATE aseguran que allí mantendrán una vigilia «hasta tanto sean reincorporados» los empleados a los que no les renovaron sus contratos.

El director de Fábrica Militar Río Tercero, coronel Rafael Guerrero, aceptó presentarse en el acto y explicó por primera vez que la decisión desde la Intervención de Fabricaciones Militares fue mantener el 95 por ciento del plantel y reducir un cinco por ciento. Dijo que desconocía de la posibilidad de más despedidos y negó que exista otro listado, mientras varios de los manifestantes lo cuestionaban a viva voz.

También el intendente Alberto Martino se expresó en la asamblea y aseguró que acompañará el reclamo para revertir los despidos. También hubno manifestantes que le reclamaron por su identificación con el gobierno nacional. Igual situación ocurrió con algunos ediles cercanos al PRO.

Se conoció por otra parte que el gremio ATE, junto al Obispado, varios legisladores provinciales y los intendentes de Río Tercero (Alberto Martino, UCR), y de Villa María (Martin Gill, PJ) presentarán un documento conjunto al Gobierno nacional para que «en nombre de la paz social» se revea la decisión de los casi 60 despidos.