Jorge Marillán: “La bajada de línea de Bullrich respecto al reclamo social hoy se visualiza en el conjunto de las provincias”

El secretario Adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado de la provincia de Neuquén, relató la brutal represión perpetrada por la policía contra los trabajadores del hospital Castro Rendón, el pasado jueves. “Fue gravísimo, no tuvimos un muerto de casualidad”, dijo.

Jorge Marillán (centro), secretario Ajunto de ATE Neuquén (Foto: DiarioRíoNegro).

Por Pablo Urrutia

“Hicimos gestiones para que el gobierno de la provincia nos convocara a una mesa de discusión para que interviniera el Secretario de Estado y Trabajo de la provincia, esto no sucedió. Lo que finalmente termina sucediendo es que cayó la policía a desalojarnos cerca de las tres y media de la tarde. Con los grupos especiales nos desalojaron. Entre la lavandería y el hospital (Castro Rendón) hay dos cuadras de distancia. Esas dos cuadras nos persiguieron, ingresaron al patio del hospital, a pasillos internos, dispararon balas de goma dentro del hospital, lastimaron a muchísimos compañeros. Tengo cerca de 100 trabajadores lastimados o alcanzados por perdigones de balas de goma en su cuerpo, en su espalda, en su cabeza, en sus piernas. Tres compañeros fueron los que más complicados estuvieron porque se les disparó a corta distancia. Un compañero tiene una fractura en la pierna producto de un disparo a 50 cm. de distancia, otro con un tiro sobre su pierna que estuvo complicado, el Delegado General de la junta interna del hospital y otro compañero con todo su cuerpo totalmente baleado y también tuvo que ser atendido con complicaciones. Eso fue lo que sucedió, el gobierno decidió reprimir, un gobierno que repite las mismas políticas del gobierno de Jorge Omar Sobisch dado que tiene los mismos funcionarios”, relató Jorge Marillán, secretario Adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado de la provincia de Neuquén ATE, en diálogo con el programa Agenda de Radio, que se emite por FM Radio de la Plaza (97.7Mhz).

El dirigente gremial, dijo que la brutal represión perpetrada por la policía provincial contra los trabajadores del hospital Castro Rendón, el pasado jueves en la capital neuquina, “fue gravísima, no tuvimos un muerto de casualidad”.

Marillán expresó que la represión se dio “en el marco de un paro de nuestra organización, llevamos 32 días de paro los trabajadores del sistema público de salud, ya sea con los empleados estatales y con las empresas tercerizadas en la cual los compañeros están enrolados en la CTA”.

En ese sentido explicó que “estamos reclamando, por un lado, por el cumplimiento de un nuevo contrato colectivo de trabajo que trae mejores condiciones laborales para los trabajadores, que ya llevamos 12 años exigiendo; y, en cuanto a los compañeros de la actividad privada, para que se garantice la continuidad laboral dado que hay empresas que han venido despidiendo trabajadores”. “Se han dilatado los espacios de discusión en lo que ha sido la cuestión de la mesa paritaria –continuó el gremialista– y pese a que el obispado, diputados y otros sectores sociales de nuestra provincia han solicitado que se constituya un ámbito de diálogo, nada de esto sucedió y fue así que (el jueves) tuvimos que llevar adelante nuestra protesta afuera de una lavandería particular, porque el trabajo que hacían los compañeros dentro del hospital el gobierno lo estaba derivando a otros lugares, como es el caso de esta lavandería”, señaló.

Aseguró que “no habíamos impedido para nada el funcionamiento ni habíamos cerrado las puertas de la lavandería, pero no permitíamos que sacaran los elementos que correspondían al hospital en función de que se estaba llevando adelante la medida de fuerza”. En referencia al argumento del gobierno de Omar Gutiérrez, que defendió el ataque a los trabajadores asegurando que impedían el funcionamiento del lugar.

El secretario adjunto de ATE Neuquén, apuntó a los funcionarios provinciales: “El que hoy es Ministro de Seguridad y Trabajo fue ministro del jefe de gabinete en el gobierno de Sobisch, Jorge Lara, que terminó con la muerte del compañero Fuentealba (Carlos Fuentealba, docente asesinado en Neuquén tras una represión de la policía provincial a corte de ruta en 2007)”, mencionó y acotó: “El subsecretario de Seguridad fue Jefe de Policía en el momento del asesinato del compañero Carlos Fuentealba, recordemos también que el gobierno es el mismo. Es un gobierno que se dice provincial pero que en realidad adopta las mismas políticas del gobierno nacional. 32 días de huelga y ninguna instancia de diálogo hablan claramente de esta cuestión. Que el secretario de Trabajo nos diga que nos va a avisar si lo autorizan los ministros a convocar y dos minutos más tarde, como respuesta, tenemos la policía, creo que habla claramente de que el Estado de derecho en Neuquén no existe”, expresó.

Hubo versiones que indicaban que en la represión se habrían utilizado además de las postas de goma, balas de plomo. Consultado al respecto, indicó que “el compañero delegado de la junta interna, todavía no le pudieron extraer los proyectiles dado lo delicado que había sido el tema del impacto que tenía en su pierna. Todavía no lo pueden coser, está con la herida abierta producto que tuvo pérdida de materia, que ellos le llaman, y está en observaciones. Lo que nos dijeron, al menos en el parte médico, es que no podían determinar si el impacto correspondía a un proyectil de plomo o de goma”, explicó.

Marillán sostuvo que, aunque se las utilice para la dispersión, las armas antitumultos que utilizan las fuerzas del orden, “son letales, recordemos que en el caso del compañero Fuentealba no se usó plomo, pero le dispararon con una pistola lanzagases a corta distancia que le impactó en la nuca”, citó.

Y volviendo sobre la brutal represión del jueves, aseguró: “Fue gravísimo, no tuvimos un muerto de casualidad porque se nos disparó a corta distancia con el objetivo de mucho más que lastimarnos, el objetivo es mandar el mensaje a los trabajadores que no nos animemos a pelear”.

Las órdenes de Bullrich

“La policía de Neuquén siempre actuó de esa manera, hace un año tuvimos el caso de un manifestante que no era de nuestra organización, herido en el pecho por un disparo por parte de la policía, no murió, por lo cual el gobierno entendió que no era grave pegarle un tiro en el pecho a un trabajador”, planteó Amarillan, aunque interpretó que el accionar represivo sobre los conflictos sociales se extiende a todo el país a instancia del Gobierno nacional de Cambiemos.

“Era la policía provincial, misma policía intacta del gobierno de Sobisch y con los mismos métodos del resto del país”, resumió y agregó que, “a escasos kilómetros tenemos la situación en Mascardi (Lago Mascardo, Bariloche), donde asesinaron también a un compañero Mapuche por protestar. Siempre en estas cuestiones en que algunos medios terminan hablando de enfrentamientos o incidentes, cuando el monopolio de las armas las ejerce el Estado y las utiliza contra los trabajadores, las consecuencias terminan siendo la muerte de los trabajadores”, lamentó.

En ese sentido, observó: “Tenemos un gobierno provincial que se dice que es un partido provincial pero la verdad que está aplicando las mismas políticas nacionales. La bajada de línea de Bullrich respecto al reclamo social hoy se visualiza en nuestra provincia y en el conjunto de las provincias, por eso creemos que la forma de enfrentarlo por parte de los trabajadores es con unidad, de manera contundente y que el Gobierno entienda que el diálogo es la única salida para resolver los conflictos, que ese va a ser el camino, respetando la ley, y que haya independencia real de poderes donde la Justicia no sea un brazo ejecutor del Poder Ejecutivo”.

Por último, Jorge Marillán, secretario Adjunto de ATE Neuquén, informó que “el paro por tiempo indeterminado continúa, tuvimos una masiva movilización, el pueblo neuquino en su conjunto, en todas las localidades de nuestra provincia se movilizó con el objetivo de decir nunca más a un compañero muerto por luchar, nunca más a esta política de no respuesta a los reclamos sociales”. finalizó.