El Tribunal Oral Federal N°1 resolverá la Megacausa La Perla que abarcó 350 audiencias y 581 testigos por delitos de lesa humanidad. 11 represores murieron sin sentencia. Menéndez espera por su condena número doce.
Por Mariano Osuna
Se transcurren horas decisivas para una de las causas históricas respecto al juzgamiento y la condena de los responsables de la dictadura cívico-militar-clerical. La extensión, en clave temporal, parte de una de las características fundamentales en el proceso judicial, donde han sido varios los represores que murieron sin condena. Desde su comienzo, en la Megacausa fallecieron once.
El juicio por «La Perla/Campo de la Ribera», donde pasaron casi tres mil detenidos-desaparecidos, comenzó el 4 de diciembre de 2012 para investigar y juzgar el terrorismo de Estado en Córdoba. Fueron años de proceso judicial, con 35o audiencias y 581 testigos, caracterizando una extensión que atraviesa la mayoría de los fallos por lesa humanidad. El conglomerado de causas atraviesa a “La Perla”, el Centro Clandestino de detención más grande del país, aunque también hay casos de cautiverio en los centros clandestinos “Campo de la Ribera”, Departamento de Informaciones de la Policía, Casa de Hidráulica y Puesto Caminero de la localidad de Pilar. Los tres primeros centros actualmente funcionan como Espacios para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos.
Luego de los alegatos finales, el próximo 25 de agosto, desde las 11 hs, tendrá lugar el fallo final sobre una causa estructural, que representa los avances y retrocesos que en estas décadas han tenido los procesos judiciales sobre los responsables de la dictadura. La pata civil, empresarial, clerical, financiera, mediática, judicial y del agronegocio, parte de la deuda histórica de nuestra democracia.
43 represores esperan sentencia, contando a Luciano Benjamín Menéndez, el responsable con más procesos judiciales y condenas en su contra por su accionar en la dictadura cívico-militar-clerical. Nacido el 19 de junio de 1927, y con grado de general a los 45 años, fue uno de los líderes del terrorismo de Estado y cumple con once condenas por delitos de lesa humanidad. Fue imputado en 73 causas, y recibió diez perpetuas con cuatro de ellas ratificadas por la Corte Suprema de Justicia.
Menéndez formuló el pacto de sangre en 1977, con el objetivo de hacer partícipes a oficiales y suboficiales de los secuestros, las torturas y los asesinatos, ratificados a través de un ritual y una ceremonia. Barreiro, quien aún no tiene ninguna condena por lesa humanidad, fue uno de los líderes de «La patota» de La Perla, el principal grupo de operaciones especiales de Menéndez.

Será tal vez la primera condena a Barreiro o la doce de Menéndez, en la resolución de la búsqueda de verdad de una etapa de nuestro país que aún espera reparación histórica.