El siguiente relato busca interpelarnos sobre la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Surgió en medio de la campaña que se desarrolló por las redes sociales exigiendo su aparición con vida, e intenta recrear su voz, su deseo de vivir, de luchar, de expresarse.
Por Nicolás Rigaudi
Mi nombre es Santiago Maldonado y estoy atrapado en algún lugar. No logro ver nada, ni a mí mismo, ni a ustedes, ni a ellos. No hay aire. Intento hablar y no me escucho. ¿Estoy atrapado? ¿Quién me trajo hasta acá? ¿Fue Gendarmería, o había alguien más?
No siento dolor, pero si una pena profunda, como un agujero que me perfora, una ausencia que me angustia y que hace más chica esta cárcel. Quiero salir pero no puedo moverme. No siento mi cuerpo, no sé si lo tengo, si es mío o se lo llevó la Gendarmería, es decir el Estado. Quiero gritar pero no tengo aire. Quiero escuchar pero no pasa nada. El silencio acá abajo es una pared imposible de saltar, que rebota cada palabra que tampoco digo. Pero sin embargo siento que no estoy sólo. Siento que hay otros como yo. Anteriores a mí. Anónimos. Indios, negros, laburantes, peones rebeldes. Lo percibo en la respiración apelmasada de esta tierra que nos envuelve y que nos transforma.
Me gustaría saber qué pasó ese día, cómo terminó todo. Qué hicieron con nosotros, con esta comunidad hermosa y luchadora, ancestral. ¿Es verdad lo que tantas veces dijimos? ¿Estos tipos son la dictadura? ¿Son la campaña al desierto, la conquista, el genocidio? Me gustaría salir, escapar del olvido frívolo que conforma esta muralla, sortear el ruido constante que todo lo calla. Me gustaría volver a la tierra de luz y agua, a las montañas inexpugnables, al frío limpio de las alturas y a la lucha digna de la palabra.
Quisiera volver, pero para eso necesito un cuerpo, necesito una voz, necesito aparecer junto a vos, y vos. Entre ustedes. No yo, sino nosotros, necesitamos volver para hacer justa la tierra y sembrar la libertad, allí donde ellos quieren silencio y olvido.
Soy Santiago Maldonado, y estoy atrapado en un espacio y un tiempo desconocidos. Quiero volver.