La Corte del Segundo Circuito de EE.UU desechó la demanda contra Chevron por la contaminación de dos millones de héctareas del Amazonas ecuatoriano durante 1964 y 1992. El Estado deberá pagarle 112 millones de dólares a la empresa denunciada.

Durante treinta años, la petrolera Texaco afectó dos millones de héctareas de la selva de Ecuador. La explotación de los recursos, y el acuerdo contractual que lo regía, omitieron cualquier cumplimiento de legislaciones ambientales y de protección del territorio amazónico. En 2001 la empresa, que permaneció en el país hasta 1992, se fusionó a la conocida empresa Chevron.
La Corte Suprema de Ecuador, en 2013, había fallado a favor de los demandantes, que exigían a la empresa el pago de 9 mil millones de dólares. No obstante, este lunes, la Corte Federal de EE.UU determinó lo contrario en la causa por contaminación que lleva 20 años esperando sentencia.
La última decisión del Poder Judicial confirma que Ecuador deberá abonarle 112 millones de dólares a la empresa acusado de daños forestales. En total la petrolera comenzó 17 litigios contra el vecino país que no tuvieron dictamen en años, extendiendo más de 20 años el proceso judicial y 24 desde que Texaco dejó de explotar recursos en el país.
La definición de la Corte de EEUU pone en jaque las cuentas del Estado nacional y marca un precedente en materia ambiental y de soberanía de los recursos de toda la comunidad.
20 años del proceso judicial
Durante 28 años, Texaco permaneció en la explotación irregular de los recursos en el Amazonas de Ecuador. El proceso judicial abarca daños estructurales de dos millones de héctareas. La empresa, que actualmente pertenece a Chevron desconoció el fallo del 2011 donde el Tribunal de aquél país decidió que la empresa debía pagar una indemnización. En 2013, la Corte Suprema de Ecuador ratificó ese fallo exigiendo el pago a la empresa de más de 9 mil millones de dólares. Las últimas definiciones de Estados Unidos cambia el rumbo de un proceso judicial que parece tener algunos capítulos más antes del último veredicto.