Este sábado se realizó una intervención cultural para recolectar adhesiones a un petitorio que exige la implementación del Programa de Asistencia Integral para personas en situación de calle en Paraná. En la tarde se juntaron 600 firmas.
En la Plaza Sáenz Peña de Paraná, desde las 15 hs, distintas personas se fueron acercando a compartir una tarde a puro sol con acciones culturales enmarcadas en la campaña de firmas que están promoviendo Casa Solidaria, Suma de Voluntades y el Foro Siembra.
Distintos jóvenes, integrantes de las organizaciones convocantes, se desplegaron con planillas por todo el espacio público con el fin de visibilizar una problemática estructural para la capital provincial. Cerca de las 16 hs hizo su presentación la Murga tiene Aguante, compuesta por niñas, niños y adolescentes de la ciudad, que se encuentran en la Escuela Hogar articulando la música como una herramienta de inclusión. La murga recorrió el círculo central de la plaza, donde desembocan todas las diagonales, con color, alegría y el compromiso sobre la convocatoria denominada «Intervención pública: la calle no es un lugar para vivir».

Luego fue el turno de la banda paranaense Inka, conformada por Brian Komar, Guido Marengo, Lucio Benedetich y Andrea Ramirez que realizaron distintas versiones del cancionero del rock nacional. Desde la organización confirmaron que la actividad había sido planificada como una juntada de firmas y que luego esa propuesta original se fue transformando en una intervención cultural, con sonido y diversos artistas populares.

En simultáneo, se acercaban personas a disfrutar de la música, a consultar donde firmar, o incluso a solicitar una planilla, en total solidaridad con la temática que definió el evento, y que se encuadra en la junta de firmas para presentar la semana próxima a la Municipalidad de Paraná, al Concejo Deliberante y al Estado provincial, con el propósito de instalar un tema estructural en la agenda gubernamental.
Luego fue el turno de «La de Bolsillo», una banda con formato de murga canción, formada este año por Gervacio Fiorotto, Nicolas Barzanti, Cristian Milesi, Vito Borini, Ruben Paez, Facundo Peralta y Juan Simón Rossi. En el recorrido de su presentación, los artistas buscaban con el micrófono grupos sueltos en la plaza para certificar que hayan firmado alguna planilla.

Personas en situación de calle, que duermen en el improvisado refugio montado en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de la zona este de la ciudad, ubicado en la intersección de las calles Roque Sáenz Peña y Fermín Garay, también se acercaron a colaborar con una planilla y compartir experiencias sobre sus vidas cotidianas, sus sentimientos y sus sueños.
Leo Sandoval, músico concordiense, fue la siguiente intervención de la tarde, con la realización de algunos temas de su propia autoría. Pasadas las 18 hs hizo su presentación Rodrigo Soriano, dejando algunas canciones propias y varias palabras en relación a participar de una jornada con esta consigna.
Ingresando en la noche del sábado, Agustín Leicker, músico de Concordia, desplegó con su armónica, su guitarra, su pluma y su voz, un repertorio enraizado en la cultura popular. Los organizadores, confirmaron que durante las horas de la tarde, que duraron las intervenciones, se recogieron 600 firmas.
La ordenanza 8932
La legislación, existente desde el año 2010, plantea la creación de un dispositivo de abordaje integral de las y los ciudadanos en situación de calle, el funcionamiento de un Alojamiento Municipal Transitorio permanente y un protocolo de actuación. La situación de calle requiere de centros de día, de refugios, y de dispositivos con equipos interdisciplinarios que aborden desde lo cotidiano, de manera integral, cada situación específica de las personas. Todo construido desde la restitución de derechos.
En contexto
Entre las cuestiones estructurales de índole social, pendientes de resolución, aparece la presencia de ciudadanas y ciudadanos viviendo en las calles de la ciudad. La problemática no es nueva, pero las condiciones de frío y el aumento de las personas en esa situación la ha puesto en la escena pública una vez más.
Durante el 2015 durante fines de junio se definió abrir un refugio en las instalaciones del predio de protección civil, en calle Carbó 954. Durante este año se mantuvieron cerradas sus puertas, teniendo en funcionamiento solamente el albergue municipal Madre Teresa de Calcuta que recibe a personas mayores de 50 años. En los primeros días de junio, luego de la pérdida de Miguel y Cirilo, ciudadanos que se murieron durmiendo en la calle, y la posterior olla popular convocada por diferentes organizaciones solidarias para visibilizar esta situación, el Municipio decidió habilitar 18 camas de un improvisado refugio en el CIC Centro Integrador Comunitario (CIC) de la zona este de la ciudad, ubicado en la intersección de las calles Roque Saenz Peña y Fermín Garay dando respuesta a un 15% de la comunidad vulnerada.