Gina Turtula: «Lo personal es político»

Las mujeres se movilizarán en Paraná para denunciar la inacción judicial y exigir políticas públicas que erradiquen la violencia de género. Una de las integrantes de la Asamblea Participativa dialogó con Agenda Abierta.

Por Mariano Osuna

El próximo 3 de Junio, a dos años de la contundente movilización «Ni Una Menos», en más de ochenta ciudades de todo el país, las mujeres de Paraná se manifestarán por las calles de la capital entrerriana para visibilizar la violencia de género, los femicidios, la falta de políticas públicas que aborden la prevención y eliminación de la violencia de género, la inacción judicial y la necesidad de transformar el Estado hacia una intervención integral de la problemática. La marcha partirá desde Plaza 1° de Mayo al Palacio judicial, atravesando las instituciones señaladas como responsables de la reproducción de la violencia machista y de garantizar los derechos de las mujeres: la Iglesia, la Municipalidad de Paraná, Casa de Gobierno y Tribunales. En el marco de una serie de entrevistas realizadas sobre la concentración del 3J, a distintas integrantes de la Asamblea Participativa de Paraná, Gina Turtula, militante de «Juntas y a la izquierda», dialogó con Agenda Abierta.

«La Asamblea Participativa surge al calor del 8 de Marzo, como una forma de dar respuesta a lo que veníamos viendo en Paraná, sumada a la participación espontánea de muchas mujeres» explicó una de sus integrantes. «El 8 de marzo nos permite llegar al 3 de Junio con una Asamblea bien constituida, con ciertos debates superados en torno a las consignas centrales donde más allá de las profundas diferencias que hay entre las organizaciones, que son alrededor de sesenta, entendemos que es importante la unidad en torno al eje violencia de género principalmente», destacó Turtula, y precisó que no hay «forma de conquistar leyes, ni que un Gobierno nos de nada, si no salimos organizadas a luchar en la calle. Eso es algo que tenemos claro, y por eso el 3J se plantea una movilización que pasa por todas las instituciones que atentan contra los derechos de las mujeres, como la Iglesia, la Municipalidad, Casa de Gobierno y finaliza claramente en Tribunales, que es una de las instituciones centrales que nosotros le reclamamos, porque comprendemos que son importantes los cambios estructurales en el sistema judicial». Agregó que se visualiza en la mayoría de los casos que «protegen a los violentos y desprotegen y violentan todo el tiempo a las mujeres».

Sobre los argumentos colectivos que atraviesan la manifestación en Tribunales, la militante del movimiento de mujeres afirmó que se está llevando adelante «el jury al juez del caso Micaela, que es algo que se va a presentar en esta semana». Puntualizó que es importante «marchar al sistema judicial para reclamarle que de una vez por todas empiece a poner la carátula de femicidio, que es una lucha importante para el movimiento de mujeres, que se avance efectivamente hacia la condena a los violentos y femicidas, y que la mujer pueda tener respuestas antes de llegar al femicidio, que es lo que hoy no tenemos».

La movilización en la capital entrerriana partirá desde Plaza 1° de Mayo a las 16 hs, conformada por lectura de documento y por la manifestación en las distintas instituciones responsables en la garantía de derechos. La convocatoria se encuentra a cargo de la Asamblea Participativa de Mujeres, un espacio multisectorial, surgido en el paro internacional de mujeres, que aglutina organizaciones de mujeres, de derechos humanos, sindicales, educativas, políticas, culturales, sociales, partidarias y a la ciudadanía autoconvocada.

«Nosotras creemos que el movimiento de mujeres ha dado grandes pasos, que ha permitido que muchos sectores de la sociedad se sumen al reclamo contra la violencia de género, donde hubieron marchas espontáneas en respuesta a los feminicidios y respuestas organizadas para reclamar a las instituciones machistas del Estado», señaló Turtula, y remarcó que quienes no están a la altura son «los Gobiernos, las instituciones y sus políticas».

Dos años donde creció la visibilización de la violencia de género

«El 3 de Junio, que surge como respuesta al femicidio de Chiara, en Rufino, tuvo una respuesta espontánea de todo el movimiento de mujeres», analizó la dirigente de «Juntas y a la Izquierda». Mencionó que fue un paso muy importante «para la lucha feminista, que abrió el juego a lo que nosotras caracterizamos como una ola feminista internacional, que se abre en Argentina con el 3J en 2015 y que tuvo muchas expresiones, y como máxima manifestación el paro internacional de mujeres de este año».

«Nosotras entendemos que en estos dos años, donde en el medio hubo cambio de Gobierno, las políticas oficiales hacia erradicar la violencia de género en todas sus formas, siguen teniendo la misma línea. Ninguno de los gobiernos ha podido bajar la cifra de femicidios en nuestro país», denunció Turtula. Y recordó que «todos vimos en el 2015 cómo los candidatos de todos los partidos se sacaban la foto con el cartelito de Ni Una Menos, pero efectivamente no llevan adelante ninguna política para avanzar hacia eso».

Lo personal es político

«El movimiento de mujeres logró algo muy importante, que es instalar la cuestión en la opinión pública, en los lugares donde antes no se discutían estas cosas, como en los medios de comunicación. Se dejó de hablar de crimen pasional para los casos de femicidios, se empezó a sacar el problema que estaba en el ámbito privado para hablarlo en términos públicos, para decirlo y manifestar que es una expresión más del sistema patriarcal y capitalista que oprime a las mujeres en todas sus instituciones, desde la familia, la Iglesia, el Estado, etc», explicó la integrante de la Asamblea Participativa. Destacó que esto es significativo porque tiene que ver «con un reclamo y una lucha específica del feminismo histórica porque lo personal es político». Y comentó que esto «fue un gran avance del movimiento de mujeres, y también permitió la organización de un montón de sectores que estaban luchando cotidianamente, pero de forma esparcida».

Sobre el crecimiento en la construcción de espacios articulados de debates y acción del movimiento de mujeres, Turtula afirmó que «ha permitido organizarlo alrededor de luchas específicas, como son cada vez que salimos a las calles cuando desaparece una mujer, cada vez que salimos a las calles para pedir justicia, o como fue el caso de Belén, una mujer presa por un aborto, o el reclamo de libertad para Higui, que es una lesbiana presa por defenderse de sus agresores y violadores».

Deudas estructurales

«Seguimos denunciando que en materia de políticas públicas hay muy poco. No hay fondos para cumplir la Ley 26485 que aborda la violencia de género. Es más, se le destina $4,70 por mujer por año», reclamó la dirigente en declaraciones a Agenda Abierta. Eso es lo que destina el Gobierno nacional. Ese es uno de nuestros principales reclamos, así como también el sistema judicial, que en nuestra provincia ha dado mucho que hablar.

Analizó que el Gobierno nacional «destina 96 millones al año para erradicar la violencia de género, mientras que a los obispos, curas y colegios les dan 32 mil millones de pesos de presupuesto. Es decir, financiamos desde el Estado a una institución que atenta directamente contra la vida de las mujeres, contra su derecho a decidir». Y denunció que a las mujeres «las desprotegemos con un presupuesto que es insuficiente».

Sobre Entre Ríos

«En nuestra provincia no está declarada la emergencia en violencia de género que sería un paso importante para garantizar refugios, atención psicológica y jurídica, reinserción laboral, subsidios para poder sacarlas de la casa del violento. Por eso para nosotras también es importante el reclamo hacia el Estado provincial y municipal», afirmó Turtula.
«También es uno de los ejes centrales el Poder Judicial y su actuación, ya que es una institución machista y patriarcal, que siempre defiende a los violentos. Y creemos que el caso Gisela López es una manifestación de lo que está pasando con la Justicia, donde los juicios llegan a que no tengamos ningún culpable del caso, que estén todos libres, que no se sepa quién la mató», detalló la integrante de la Asamblea Participativa, quien reclamó el freno de los juicios «tanto del femicidio de Jessica Do’ Santos como el doble femicidio que llevó adelante Ojeda y que tampoco se supo nunca más nada».
Remarcó que es importante «el reclamo hacia las instituciones de la Justicia entrerriana que comprendemos que no está dando respuestas». Precisó que además «es importante el reclamo al CGE para que efectivamente se implemente la ley de educación sexual, que tiene que ver con garantizar una educación sexual integral para todos los jóvenes y los niños de la provincia, con garantizar que no se violente a las mujeres como a la diversidad sexual dentro de la propia escuela, con garantizar la separación de la Iglesia del Estado». Finalizó explicando que ese es el camino para que «jóvenes y niños no crezcan en ambientes violentos, llenos de discriminación y odio hacia las mujeres».