Murió el escritor Abelardo Castillo

Uno de los escritores más importantes de la literatura argentina falleció anoche a los 82 años de edad, en la Ciudad de Buenos Aires. Abordó todos los géneros literarios y dejó obras como El que tiene sed y El evangelio según Van Hutten.

Abelardo Castillo, uno de los escritores más relevantes de la literatura argentina que abordó todos los géneros literarios y dejó la huella de su compromiso social y político en revistas literarias como El escarabajo de oro, El ornitorrinco y El grillo de papel, murió a los 82 años, en la Ciudad de Buenos Aires, donde había nacido en 1935.

Su fallecimiento se dio a raíz de una infección intestinal que sufrió luego de una cirugía a la que se había sometido en las últimas semanas, informaron allegados al escritor.

Defensor del relato breve, también escribió grandes novelas como “El que tiene sed” uno de los mejores relatos en torno al alcoholismo donde aparece el mítico poeta Jacobo Fijman, y “Crónica de un iniciado” y “El evangelio según Van Hutten”, novela extraña y poderosa, que propone un revisionismo erudito acerca de los orígenes revolucionarios del cristianismo a partir de un personaje oculto en las sierras de Córdoba. Es autor de una gran cantidad de cuentos de técnica impecable y de obras de teatro como “Israfel”. Fue un escritor fundamental de la segunda mitad del siglo XX en Argentina, que consideraba que el escritor es ante todo “un inmoderado por naturaleza, un rebelde” y defendía que la obra debe interpretarse como un todo y no a partir de cada producción.

Castillo había nacido en Buenos Aires, el 27 de marzo de 1935, pero a los once años se trasladó con su familia a San Pedro, que para él fue su “lugar afectivo”, donde vivió hasta los diecisiete años, y en 1952 regresó a Buenos Aires.