El juicio oral por abusos en el Seminario de Paraná sigue dilatándose

El abogado de cura Justo José Ilarraz pidió una instrucción suplementaria que hace dilatar la fecha del juicio oral. Se estima que el debate será recién en agosto.

La abogada Rosario Romero, querellante en la causa contra el cura Justo José Ilarraz por los abusos a menores ocurridos en el Seminario Arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná explicó que la dilación en la determinación de la fecha del debate oral “obedece a la complejidad de la causa” y aclaró que agosto “es una fecha tentativa”. “No está determinada la fecha”, aseveró. Puntualizó que “son 74 testigos en debate” y además el Tribunal está compuesto por tres jueces del interior que deben constituirse e instalarse en Paraná con lo cual “es todo una complejidad”.

Además, reveló que “el abogado defensor pidió una instrucción suplementaria, que es voluminosa, pidió muchos oficios al Seminario Arquidiocesano de Paraná, a Migraciones, al Obispado de la ciudad de Concepción (provincia de Tucumán), al Tribunal eclesiástico; es decir que hay una cantidad de nueva prueba que pidió el abogado al que el Tribunal –con un criterio amplio- hizo lugar y todo eso demora en colectarse”.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza) Romero sostuvo que la demora en el inicio del debate “obedece a la complejidad de la causa, teniendo en cuenta que son 71 testigos a debate, tres nuevos testigos con lo cual completan 74” ante lo cual estimó que “algunos de ellos no estarán en el debate y mandarán su testimonio nuevamente por escrito, como el caso del cardenal emérito o los obispos”.

“Salvo esas excepciones, semejante cantidad de testigos hace prever un juicio que dure quizás un mes, y además el Tribunal tiene que constituirse e instalarse en Paraná porqué son tres jueces del interior de la provincia y desde aquí proceder a hacer todo el juicio y quedarse hasta que dicten la sentencia. Es todo una complejidad”, refirió.

Asimismo, reveló que “el abogado defensor pidió una instrucción suplementaria, que es voluminosa, pidió muchos oficios al Seminario Arquidiocesano de Paraná, a Migraciones, al Obispado de la ciudad de Concepción (provincia de Tucumán), al Tribunal eclesiástico; es decir que hay una cantidad de nueva prueba que pidió el abogado al que el Tribunal –con un criterio amplio- hizo lugar y todo eso demora en colectarse, porque hay que tenerla antes de la audiencia”.

Explicitó que “como ya sucedió que no estaba llegando todo con la premura que se deseaba, se está insistiendo telefónicamente desde la Oficina de Gestión de Audiencias y se hace una tarea para que lleguen los oficios; uno de la Corte ya fue contestado pero todavía no está la prueba reunida como para poder fijar fecha”.

Ante esto, aclaró que “no está determinada la fecha, lo que se estima es que será en agosto por lo cual ese mes es una fecha tentativa”.

Pese a esto, opinó que “no se debería” atrasar más allá de agosto “porque hay tiempos judiciales en que los oficios deben ser contestados”. “Si hubiera oficios que no fueran contestados, como ya nos pasó en la etapa instructoria que todo lo que va a Tucumán demora mucho, las partes tenemos el legítimo derecho de exigir que se celebre la audiencia y quien pidió la prueba se preocupe para que la misma llegue a tiempo”, aclaró.

Resaltó que “el Tribunal tiene un criterio de amplitud de hacer lugar a todas las pruebas que pedimos las partes. Desde la querella y la Fiscalía pedimos básicamente la reproducción de la prueba que ya estaba en la causa, mientras que desde la defensa se acudió a este sistema de instrucción suplementaria”.

No obstante, aseguró que “nadie imagina que julio o agosto no sea un plazo razonable para que todo eso ya esté incorporado al proceso. No habría ninguna razón para demorarlo más”.

En cuanto a la situación de los denunciantes y víctimas, comentó que “están en la idea de que el caso este año va a terminar. Una demora de unos meses ha preocupado pero tampoco hay decepción porque llegó a la etapa de juicio que era el objetivo central. El objetivo era el juzgamiento y si bien se ha dilatado, entienden que será este año y ya estamos muchísimo más cerca”.

Sobre la presencia de la prensa durante el debate, explicó que “habitualmente estos debates son cerrados en protección de la intimidad de las víctimas, no en protección del imputado”. “Si las víctimas y denunciantes no presentan ninguna objeción –que de hecho no lo harán- presumo que se evitarán los detalles y la presencia de la prensa en sus declaraciones para no exponer y estigmatizar a las víctimas pero no en el resto del debate”, adelantó.

En este punto, consideró “un criterio acertado” que se adopte la decisión de permitir solamente la presencia de “periodistas especializados en temas judiciales, que conocen cuales son los límites de lo que se puede dar a conocer y lo que no”.

Aclaró que “en los debates, cuando hay muchas declaraciones de testigos no es conveniente que se filme y que se vaya publicando por la prensa lo que va diciendo cada testigo, porque eso puede hacer que otra persona que está esperando para declarar sea influenciada por otro testimonio. En ese sentido hay que tener cuidado en los juicios orales”.

“Las crónicas del juicio pueden ser muy detalladas cuando el juicio terminó pero no tan detalladas cuando el juicio está en curso. En ese sentido, tendría sentido imponer una limitante para que sean periodistas especializados en temas judiciales”, concluyó.

Fuente: Análisis Digital