Junto con el Día Mundial del Ambiente, se conmemora este miércoles el día de la Apicultura Entrerriana, destacando la tarea polinizadora que realizan las abejas, que colabora al sostenimiento de la biodiversidad en el planeta.
La ley provincial de apicultura Nº 7.435, que data de 1984, en su artículo 5º instituye el 5 de junio como el Día de la Apicultura Entrerriana.
En los últimos años, el rol de la abeja como insecto polinizador ha comenzado a resonar en las diversas revistas científicas, difundiéndose su relevancia en el circuito biológico, específicamente para el sostenimiento de la biodiversidad del planeta. Esto significa que el traslado del polen de flor en flor -de ahí el término «polinizar»-, es importantísimo en el ciclo de vida para la reproducción de las especies vegetales, y por consiguiente en el mantenimiento de la agricultura y los alimentos que a diario ingerimos.
La apicultura es una actividad productiva que posee más de un siglo y medio de presencia en nuestra provincia, siendo una de las economías regionales con mayor inclusión y distribución territorial. Genera empleo directo e indirecto a más de 10 mil familias entrerrianas.
Según datos proporcionados por el Registro Nacional de Productores Apícolas (Renapa), Entre Ríos es la segunda provincia productora en el país en relación a cantidad de colmenas en producción. Actualmente existen 2200 apicultores distribuidos en todo el territorio provincial, y más de 850 mil colmenas que permiten obtener una gran variedad de mieles.
Hay 25 cooperativas agrupadas en la Federación de Cooperativas Apícolas de Entre Ríos (Fecaer) y existen 155 salas de extracción habilitadas por Senasa de donde se extraen 15 mil toneladas de miel por año.