Trump insiste con la posibilidad de poner fin al «acercamiento» con Cuba

El presidente electo de EEUU, Donald Trump, dijo que pondrá fin al «acuerdo» con que se inició el deshielo de relaciones con Cuba si el gobierno de la isla no se abre a mejorarlo para su pueblo.

dtrump

«Si Cuba no está dispuesta a hacer un acuerdo mejor para el pueblo cubano y los cubano-estadounidenses en su conjunto, pondré fin al acuerdo», escribió Trump en su activa cuenta de Twitter.

Poco después, la Casa Blanca advirtió que «no es tan fácil» poner fin al acercamiento a Cuba iniciado por el presidente Barack Obama, dado que eso tendría notables consecuencias «económicas y diplomáticas».

«No es algo tan fácil como puede parecer con base en un solo tuit», dijo el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria.

El portavoz se refirió así al mensaje publicado horas antes por Trump en su cuenta oficial de Twitter acerca del acuerdo con Cuba.

«Cancelar todo esto supondría un enorme golpe económico para los ciudadanos cubanos», argumentó Earnest, al recordar que varias empresas de turismo estadounidenses, como Airbnb, Marriott y Starwood, han recibido licencias para operar en Cuba y los contactos entre los nacionales de ambos países han aumentado.

La política de normalización también ha deparado «notables beneficios» a las empresas estadounidenses y al sector agrícola, recordó Earnest, además de aumentar los viajes a la isla de los estadounidenses, que estimulan con su gasto la economía local.

«Hay 110 vuelos diarios programados entre EEUU y Cuba en los próximos meses», recordó el vocero de Obama.

Earnest advirtió, además, de los efectos «diplomáticos» que tendría una vuelta a la enemistad con Cuba en las relaciones de Estados Unidos con el resto de Latinoamérica, que están «en su mejor punto» gracias a haber eliminado el «irritante» que suponía la tensión con el gobierno cubano.

Durante las primarias, Trump fue el único aspirante republicano que apoyó la apertura a Cuba, pero en su búsqueda de votos en Florida en las elecciones generales, prometió que «revocaría» las medidas ejecutivas del presidente Barack Obama «a no ser que el régimen de los Castro» restaurara «las libertades en la isla».

En su reacción frente a la muerte de Fidel Castro, Trump calificó de «brutal dictador» al líder cubano y prometió que su gobierno hará «todo lo posible para asegurar que el pueblo de Cuba pueda iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y libertad».

Su futuro jefe de gabinete, Reince Priebus, dijo ayer domingo que Trump aguardará a ver «algunos movimientos» del gobierno cubano en cuanto a las libertades en la isla para decidir cómo será su relación y, de no haberlos, revertirá el acercamiento entre ambas naciones iniciado en diciembre de 2014.

«No vamos a tener un acuerdo unilateral procedente de Cuba sin algunos cambios en su gobierno», indicó Priebus en la cadena Fox, tras mencionar los temas de la represión, los prisioneros políticos y las libertades como la religiosa.

En un comunicado, el magnate dijo que Castro «oprimió a su propio pueblo» y dejó «un legado de fusilamientos, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y negación de derechos humanos fundamentales».

Desde diciembre de 2014, los gobiernos de Obama y Raúl Castro han restablecido las relaciones diplomáticas, han abierto embajadas en las respectivas capitales y se han reanudado los vuelos comerciales directos entre ambos países, entre otros progresos, luego de que el mandatario estadounidense reconociera el fracaso de más de 50 años de bloqueo a la isla.

Pero el gobernante demócrata, que está en las postrimerías de su mandato, no logró el apoyo suficiente para que el Congreso estadounidense levantara ese bloqueo económico y financiero.

El Congreso, que ha estado en manos de los republicanos en ambas cámaras, y que seguirá así la próxima legislatura tras las elecciones del pasado 8 de noviembre, es el encargado de desmontar las distintas leyes que componen el entramado de ese prolongado embargo.

Fuente: ambito.com