El nuevo edificio de Tribunales de Paraná en su configuración general, pretende asumir como resultante final, características de autonomía suficientes para administrar su funcionamiento y recursos energéticos de manera óptima.
Fue proyectada y es coordinada y dirigida por los arquitectos e ingenieros de la Dirección de Arquitectura Judicial del STJER.
Esta obra categorizada de gran porte, al igual que las distribuidas en localidades como las de Gualeguaychú, Federación, Feliciano y San Salvador, se encuentra en ejecución con el firme propósito de optimizar la prestación del servicio de Justicia a través de espacios arquitectónicos propios, pero además con un fuerte compromiso frente a las problemáticas de nuestro tiempo y el consecuente ahorro en conceptos de alquiler.
El nuevo edificio anexo a los Tribunales, que tiene un 40 % de avance de obra, se compone de un volumen único de 14.000 m2 de oficinas y salones de audiencias.
La distribución general comprende un nivel de subsuelo, planta baja, entrepiso y nueve pisos superiores donde serán alojadas funciones de primera y segunda instancia para la prestación del servicio de Justicia.
Además, se instalarán oficinas para organismos dependientes del STJ; salas de audiencias; la biblioteca; un salón mayor con capacidad para 150 personas; la alcaidía; cocheras, y dependencias de servicio en general.
Esta división de funciones, concentrará el mayor flujo de personas que requieren atención judicial sobre el nuevo edificio, liberando de esta manera el inmueble histórico de Tribunales para funciones de oficinas de salas y vocalías jerárquicas del STJ. Esta decisión exigió una organización y distribución eficiente de cada una de las áreas y sistemas del nuevo edificio.
Desde la Dirección de Arquitectura Judicial del STJER, se explicó que las ideas arquitectónicas se ordenaron de acuerdo a un esquema clásico de organización, pero aggiornado, reconsiderándolas según estándares inherentes al Siglo XXI.