La planta permitirá brindar el servicio sanitario al complejo habitacional ubicado en el suroeste de Paraná, cuyas viviendas registran un avance cercano al 80 por ciento, beneficiando a más de 3.000 personas de la zona.
El gobernador Gustavo Bordet firmó el convenio para iniciar la obra con el intendente de Paraná, Adán Bahl; el titular del Enohsa, Enrique Cresto, y el presidente del Instituto Autárquico Provincial de la Vivienda (IAPV), Marcelo Bisogni. Los acompaño la vicegobernadora Laura Stratta.
La planta de tratamiento de líquidos cloacales en el barrio 500 viviendas, de la capital entrerriana, se llevará adelante en el marco del Plan Argentina Hace del gobierno nacional. El presupuesto supera los 285 millones de pesos, que serán financiados por el Ministerio de Obras Públicas de la Nación, a través del Enohsa, mientras que el plazo de ejecución de la obra es seis meses.
Las 500 unidades habitacionales están ubicadas en calles Juan Báez, Selva de Montiel y calle pública de la capital provincial.
En ese marco, Cresto expresó: “Con esta obra se garantizará que las familias del nuevo complejo habitacional que está desarrollando el IAPV tengan agua y saneamiento. Forma parte de un grupo de grandes obras que estamos trabajando en Paraná, como el acueducto metropolitano y el centro de distribución, que se suman a múltiples obras de expansión y recambio de cañerías en los barrios”.
Tras ello, remarcó: “La inversión histórica que está teniendo la provincia en obras que motorizan la economía y mejoran la vida de miles de personas. Hablamos de proyectos enormes que van a garantizar agua potable y segura a una gran zona de Paraná por los próximos 40 años y que buscan transformar a la ciudad en un municipio sostenible”.
La obra es parte de la infraestructura de servicios para el conjunto habitacional de 500 viviendas que el IAPV lleva adelante en la ciudad de Paraná mediante el Programa Reconstruir. La nueva Planta será planteada con la capacidad de ampliarse en módulos, y estará ubicada dentro del barrio, descargando finalmente el efluente tratado por gravedad en el Arroyo Tuyucuá.
El proyecto prevé una estación depuradora de última generación con un diseño modular que permite a futuro aumentar su capacidad volviéndose una inversión en una estructura que no quedara obsoleta en el futuro. La planta tiene en consideración una población de diseño de 3.000 habitantes (esto incluye el barrio en construcción y la población de las zonas aledañas), con la posibilidad continua de aumentar su capacidad utilizando como base la estructura diseñada en este proyecto.
El diseño de esta planta tiene como premisa además de la posibilidad futura de ampliación responder a la política medio ambiental.