Trabajo conjunto de la Cámara de Diputados y la Escuela Helen Keller por la inclusión

Diputados de Entre Ríos y la Escuela de Educación Integral N° 1 Helen Keller de Paraná llevan adelante acciones para el fortalecimiento de la inclusión y la accesibilidad en materia legislativa, a partir de un convenio firmado en 2020. La publicación del Compendio Accesible de Leyes de Género está adaptada para su uso por personas con discapacidad visual, tanto en formato físico como digital.

 

En ese marco fue que el Compendio Accesible de Leyes de Género (Compaleg), presentado la semana pasada, incluyó no solo la utilización del sistema Braille en el material impreso, sino también la implementación de las condiciones técnicas para el uso de la versión digital por parte de personas con discapacidad visual.

“Esta propuesta se sustenta en la importancia de contar con una herramienta jurídica con características netamente accesibles y lograr la igualdad real”, valoró el presidente de la Cámara de Diputados, Ángel Giano, acerca del Compaleg. “Para ello, se ha dispuesto de diferentes enfoques tecnológicos que facilitan el acceso a todo ciudadano y ciudadana, desde el punto geográfico en que se encuentre y con el dispositivo que posea”, agregó en referencia a la posibilidad de acceder al material a través de la plataforma compendio.hcder.gov.ar, el mecanismo QR y la App de la Cámara para dispositivos móviles Android y IOS.

La Cámara y la escuela Helen Keller vienen desarrollando trabajos en conjunto desde el año pasado, cuando se firmó el convenio de cooperación mutua con el objetivo de lograr una Legislatura más inclusiva. Una de las primeras acciones fue la adaptación al sistema Braille de la Ley de Paridad de Género Integral, a lo cual se agrega ahora el Compaleg. En esta oportunidad, la institución educativa también corroboró el funcionamiento de la accesibilidad web.

“Nos propusimos accesibilizar documentos impresos para que las personas ciegas pudieran leerlos. En el área de informática de la escuela, a través del profesor Juan Barbero, quien también es usuario, empezamos a realizar las impresiones en Braille. Además, cuando nos vimos necesitados de recursos tecnológicos y reparaciones, siempre estuvo a disposición la colaboración desde la Cámara”, señaló Ramírez.

“Luego surgieron otras situaciones, como la extensión de ciertos documentos, que en Braille termina siendo casi el triple de dimensión. Entonces, sugerimos que una forma de garantizar la accesibilidad a esa información era a través de los formatos digitales. Como lo vemos con los estudiantes, hoy en día la mayoría se informa, estudia o juega a través de internet, y por lo general las páginas no tienen un diseño universal para todos. Por eso necesitamos dotarlos de la accesibilidad web”, agregó.

“A fin de cuentas, se trata de equiparar oportunidades, para que la persona no encuentre una barrera que le impida acceder a la información como lo hace el resto”, reflexionó.

Con estos mismos objetivos, previamente la Cámara de Diputados había incorporado la lengua de señas para permitir el seguimiento de las sesiones por parte de la comunidad sorda.