Luego de realizar importantes inversiones en obras de mantenimiento en las instalaciones del elevador de granos, se recuperó el funcionamiento de todo el sistema de silos, balanzas, cintas transportadoras y tubos de embarque, lo que posibilitó la recuperación de las cargas por medio de barcazas, y a su vez, se optimiza la logística de embarque de graneles en los buques ultramarinos.

En este marco, arribó a los muelles 20 y 21 de la terminal fluvial uruguayense un convoy de cuatro barcazas al mando del remolcador Cimarrón, de bandera uruguaya.
Tres barcazas con capacidad de 1.000 toneladas y una de 2.000 se cargaron con varias suspensiones debido a las inclemencias del tiempo que presentó lloviznas e impidieron operar con normalidad.
El embarque, procedente de varios productores de la región, tuvo como destino el puerto de Nueva Palmira, en la República Oriental del Uruguay.
Esta operación retomó la actividad de embarques de graneles en barcazas en el puerto uruguayense, ya que estas operaciones se realizaron por última vez en 2004.
Se trata de embarques que fueron de rutina durante muchos años para esta terminal que está dotada del único elevador público de granos de Entre Ríos, que dispone de cinco plataformas de carga, tanto para barcazas, como para buques de gran porte.
El retorno de estas actividades se da en el marco de la reactivación general que está viviendo el puerto de Concepción del Uruguay, que ya lleva exportados unos 50 buques ultramarinos, tanto de madera, como de graneles hacia distintos destinos en el mundo.