El 2 de marzo de 1889 se realiza la apertura de propuestas para la parquización de la plaza frente a la flamante Casa de Gobierno, y un mes más tarde la tarea de embellecimiento está en plena ejecución.
Como primera medida, el Gobierno provincial solicita al Departamento de Agricultura de Buenos Aires la remesa de diez kilos de lawn grass y 25 paquetes de semilla de estación, según narra Ofelia Sors en su libro. Y agrega que el Departamento de Agricultura adquiere directamente de Europa, todos los años, colecciones de semillas muy completas y variadas para ser repartidas al final del invierno o al principio de la primavera.
Originalmente la plaza Mansilla, en un tiempo también nombrada como Plaza Belgrano, tiene el diseño de dos plazoletas regulares arbolada por coníferas al estilo romano, que se caracterizan por sus hojas persistentes y carencia de flores vistosas. Los jardines cuentan con cuatro especies de cipreses: ciprés llorón, especie con ramita pendular de aspecto muy original, y el ciprés lusitanica, muy apreciado para parque inglés por su aspecto señorial.
La plaza permanece así a lo largo de seis décadas, hasta que el gobierno de facto del brigadier Ricardo Favre, durante los últimos años de la década del 60 y primeros de los 70, decreta la transformación en una plaza seca con playa de estacionamiento.
Archivo Entre Ríos