El 11 de noviembre de 1920 tuvo la habilitación formal con la presencia de autoridades nacionales y de otras provincias, aunque desde varios años antes, la estructura permanecía a la vista de los ciudadanos, y de quienes llegaban en barco a la capital entrerriana.

“Es uno de los más importantes, por una serie de elementos que lo resumen. Uno de los aspectos a tener en cuenta es que el Parque Urquiza y el monumento están de la mano”, contó la delegada en Entre Ríos de la Comisión Nacional de Monumentos Históricos Nacionales Mariana Melhem.
Relató que ese hito urbano fue una mirada del intendente Jaime Baucis, quien con mucho compromiso con la ciudad, le propuso en 1890 a la viuda de Urquiza que done tierras de su herencia, por entonces conocida como La Batería, “para hacer un paseo público en el lugar donde el presidente Urquiza solía ir a descansar o mirar el río. Y solicita esas tierras para que allí se levante un espacio público en homenaje a Urquiza”.
Dolores Costa, la viuda del general, estuvo de acuerdo y reforzó la idea con un monumento. “El parque se inauguró en 1895. Baucis tenía como objetivo unir la plaza Alvear, con el río, en lo que es hoy la Alameda de la Federación”, agregó Melhem.En el proyecto de desarrollo a cargo del paisajista Carlos Thays, se delimitó el sector donde se iba a emplazar el monumento. “Se hizo un concurso nacional, en el que se presentaron no menos de 20 propuestas, y en el que participaron los escultores más renombrados del país y del extranjero, como Lola Mora o Torcuato Tasso, muy reconocido.
Resultó ganador Agustín Querol, un español que también fue autor del conocido Monumento a los Españoles, en Buenos Aires. “Ello sucedió en 1908 y la idea era inaugurarlo para los festejos del 25 de mayo de 1910”, explicó.Melhem mencionó que para su concreción, el proyecto contó con aportes de los estados nacional, provincial y municipal. Además, hubo una comisión de homenaje en todo el país, con presencia en todas las provincias, para reunir fondos. Y claro también, una comisión local encargada de juntar fondos.En el inicio de la obra escultural, Querol falleció y ello retrasó todo lo programado. “Hubo que encomendar a una comisión local para que vaya a España, para observar los componentes que estaban listos para poder ser traídos y cómo completar lo faltante.
Allí surgió el contacto con otro escultor español, Mariano Benlliure, que también intervino en la obra de los españoles, en Buenos Aires.“Como dato de color, aceptó el pedido para terminar la obra, pero pidió hacer una interpretación de Urquiza, ya que el había leído mucho. Así surgió la frase Ni vencedores ni vencidos”, reseñó la arquitecta.Sobre la importancia de la obra, la delegada nacional planteó que es una obra “que a través de su recorrido, ofrece varios mensajes sobre la historia del país, de la Constitución, de lo que hizo Urquiza para ello; tiene una vocación pedagógica muy alta. Tiene elementos claves, como la figura de la república, las provincias, la Constitución, aparecen los eventos previos a ella como la Batalla de Caseros o el Acuerdo de San Nicolás.
Se trata de un conjunto de elementos que están presentes en el monumento y que pueden ser leídos sin tanto conocimiento previo”. Aparecen también, planteó, distintas figuras con alegorías, desde donde se puede construir el concepto que tuvo la Constitución de 1853: por ejemplo, la Instrucción Pública en la cara sur, o la Industria, el Comercio y la Agricultura, en el norte”, graficó.
Su inauguración fue planificada para el aniversario de la firma del Pacto de Unión Nacional. Para la fecha, llegaron autoridades de todo el país e incluso delegaciones extranjeras, que participaron de multitudinarios actos. “En la escuela Del Centenario, en sus patios cubiertos, se reunieron a comer y participar de actividades de los múltiples eventos organizados. Hubo una vinculación y colaboración entre Entre Ríos y Santa Fe para poder hospedar a los visitante”, recordó Melhem.
La imponente obra emblemática, representativa y orgullo de Paraná mide 17 metros. Es de mármol y bronce.
Uno Entre Ríos