Así se denomina el Proyecto que impulsan la Fundación Eco Urbano y Cuidadores de la Casa Común Paraná en articulación con el CGE a través de la Dirección Departamental de Escuelas, con el objetivo de sensibilizar a los niños y niñas.
La Fundación Eco Urbano y Cuidadores de la Casa Común Paraná presentaron a principios de 2020 este proyecto para fortalecer la iniciativa de Ecoturismo que Cuidadores viene llevando en la zona oeste de Paraná. El mismo fue favorecido por un subsidio del Fondo Socioambiental CASA, y tiene como objetivo principal comunicar y sensibilizar a la comunidad, especialmente a niños, niñas y jóvenes, sobre las características, beneficios e importancia de los humedales de la zona oeste de la ciudad de Paraná. Así también alertar sobre los riesgos e impactos negativos de los megaproyectos de infraestructura y de las quemas intencionales, entre muchos otros factores que perjudican su existencia.
“Los humedales y los bordes de los ríos son lugares muy preciados, tienen un valor paisajístico, pero también tienen un valor inmobiliario y hay mucha especulación. Nuestra ciudad tiene el 85% de nuestro borde costero ocupado por proyectos empresariales, ya sea areneras, hormigoneras, instituciones, privados y particulares que han tomado una porción del rio. Y en Paraná nos hemos quedado acotados a lo que es el Thompson, el Balneario Municipal, y cien metros de lo que es Bajada Grande. Nosotros queremos recuperar la mirada hacia el río porque de ahí venimos”, expresó el Coordinador de Cuidadores de la Casa Comun Paraná, Luis “Cosita” Romero.
Algunas de las especies que podemos encontrar en los humedales del oeste son el Sauce (Salix argentinensis), el Timbó (Enterolobium contortisiliquum), Sangre de Drago (Croton urucurana), Ingá (Inga uruguensis), Curupí (Sapium haematospermum), entre otras, y aves como garzas, patos, cardenales, lechuzas y flamencos, muchas en peligro de extinción. Esta área es de vital relevancia como corredor biológico en el trayecto migratorio de muchas aves y peces, actuando como reservorio para la reproducción de especies.
“El oeste de la ciudad nos va a poder brindar esa posibilidad de poder tener un encuentro más cercano con la naturaleza, y tratar de que ese lugar se transforme en un área natural protegida de usos múltiples. Por eso es importante que los gobiernos apoyen esta iniciativa”, afirma Romero.
Articulación institucional y material informativo
A pesar del contexto de pandemia, el proyecto avanza con mucha energía. Se ha conformado un equipo transdisciplinario con estudiantes de Licenciatura en Biodiversidad, Cine y Cuidadores, que actualmente se encuentran en la producción de materiales escritos y audiovisuales que destacan el valor e importancia de estos ecosistemas.
Estos contenidos tendrán como destinatarios a los alumnos y alumnas de distintas instituciones educativas, y a la comunidad en general.
Siguiendo esta línea, días pasados se realizó una reunión entre los integrantes del proyecto y la Directora de la Dirección Departamental de Escuelas del CGE, Adela Ramírez, quien manifestó su interés y apoyo institucional a esta propuesta de educación y ecoturismo.
Herramientas
Así también, gracias al apoyo de la Fundación CAUCE se han incorporado distintas herramientas para optimizar el trabajo de sensibilización, educación, y mantenimiento que los Cuidadores de la Casa Común llevan adelante en los humedales del oeste: ropa de trabajo, cámara fotográfica, binoculares, motosierra, y motoguadañas, entre otras.
Humedales del Oeste
Esta área de la ciudad está habitada por comunidades que demuestran los indicadores más alarmantes de vulnerabilidad, exclusión y necesidades básicas insatisfechas. Además, es la zona donde hace más de cien años se disponen los residuos sólidos urbanos sin ningún tipo de tratamiento, es decir a cielo abierto, constituyendo una fuente de contaminación y causa de riesgo para la salud de la población y el ambiente.
“Hay mucha ignorancia sobre estos lugares. Tienen un alto valor social, económico, cultural y ecológico, que merecen que se les preste atención. Si hacemos una encuesta en nuestra ciudad, y le preguntamos a cualquier vecino si conoce los humedales de Paraná, no tienen idea dónde quedan. Ni saben dónde queda el oeste de la ciudad. Porque allí se encuentra el Volcadero, porque allí se encuentran los sectores más empobrecidos, y porque allí llega la cloaca de toda la ciudad de Paraná. Suceden un montón de cosas en un lugar con una contradicción muy fuerte, que tiene que ver con lo cultural, lo social, y lo natural”, manifestó Romero.
Fundación Eco Urbano