El vivero de plantas nativas «El Aromito» que funciona en la Escuela Normal Rural Almafuerte, cuenta con 2.000 ejemplares listos para reforestar el dañado monte entrerriano.
Si bien el proyecto fue presentado en septiembre de 2018, comenzaron a replicar especies hace un año y ya llegaron a una cifra récord para un vivero, que funciona dentro de la órbita del estado, produciendo árboles listos para cumplir con la ley de bosques.
«El estado puede obligar al que desmontó a reforestar porque tiene a quién comprarle. En este caso es una escuela secundaria que además enseña a sus alumnos a cuidar sus recursos nativos», explicó la ingeniera agrónoma Laura Cecotti, que es la instructora de Producción Vegetal en la escuela de La Picada que se encuentra a unos 25 kilómetros de Paraná.
Las especies que crecieron en el invernáculo automatizado son también una opción para las famosas «barreras vegetales» que ordenó plantar el juez Oscar Benedetto en su fallo histórico que fue apelado por el gobierno de Entre Ríos.
En la resolución «condenó al estado provincial y al CGE a que en el plazo de dos años contados desde la presente procedan a implantar barreras vegetales a una distancia de 150 metros de todas las escuelas rurales de la provincia» pero todavía no se concretó una venta significativa.
En Entre Ríos funcionan (y están en zona de fumigaciones) 1.030 escuelas rurales que pueden ser el destinos de estas especies del espinal entrerriano, una zona fitogeográfica de Argentina que abarca una especie de herradura que atraviesa varias provincias, que posee características propias.
Desde la escuela confirmaron que ya tuvieron consultas de municipios, desarrollos inmobiliarios, particulares y vialidad nacional, como así también escuelas que se acercaron a conocer la idea para proyectar sus cortinas forestales. Ahora es el momento de comenzar a cerrar las ventas para que el plan siga funcionando a la perfección.
Fuente: UNO