La cordobesa Mar Chiquita, una de las lagunas más importantes del mundo, aguarda por la designación de Parque Nacional para ser el más grande de Argentina.
En el noreste cordobés, la laguna Mar Chiquita, o Mar de Ansenuza, es una de las regiones de mayor riqueza natural de la Provincia de Córdoba y de toda la Argentina. Poco menos de un mes después de la inauguración de la temporada veraniega en Miramar, la Reserva de uso múltiple Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita aguarda por la designación de Parque Nacional para convertirse en la atracción turística nacional más grande del país.
Córdoba no posee salida al mar, pero alberga a la laguna Mar Chiquita: con 6000 kilómetros cuadrados, es la cuarta laguna salada más grande del mundo, por detrás del Mar Caspio, que abarca cinco países de Europa y Asia, el Mar de Aral, que se ubica entre Kazajistán y Uzbekistán, y el Lago Baljash, en Kazajistán. Además, es el humedal salino más extenso del hemisferio sur y occidental.
Se emplaza en la llanura cordobesa, en medio de una cuenca endorreica que tiene como principales afluentes a tres ríos: el río Dulce, el río Primero y el río Segundo. Miles de turistas la visitan cada año, atraídos principalmente por la abundante flora y fauna autóctonas.
Entre la diversidad de fauna existente en la región, se pueden distinguir más de 250 especies de aves; es decir, un cuarto del total de las especies de la Argentina. No sólo es uno de los sitios más emblemáticos para la conservación de las aves del país, sino también resulta esencial para la conservación de las especies migratorias de Sudamérica.
Los atractivos de la zona no se limitan al avistaje de aves. También se pueden practicar diversos deportes náuticos, se puede pescar pejerreyes, y existen excursiones guiadas, safaris fotográficos y variados paseos nocturnos por los márgenes de la laguna.
Si se busca realizar un recorrido cultural, en Miramar de Ansenuza, localidad que limita con la laguna, se emplazan el Museo Aníbal Montes, el Museo Gran Hotel Viena y la capilla San Antonio, que fue la primera iglesia croata en la provincia, y albergó a niños huérfanos producto de la Segunda Guerra Mundial. A 50 kilómetros de Miramar se encuentra el Museo Histórico de La Para, y la centenaria Iglesia de la Virgen de la Asunción, en Marull.
Fuente: Diario Popular