Evo Morales busca «pacificar el país»

El mandatario boliviano llamó a un diálogo abierto a todos los partidos parlamentarios de la oposición para pacificar al país.

Foto: Reuters

 

Ante el empeoramiento de la situación tras la concentración de policías de La Paz en una unidad de esa fuerza cercana a la plaza Murillo, donde se encuentran las sedes del Gobierno y el Legislativo bolivianos, un día después de que los uniformados en varias regiones se amotinaran, el mandatario boliviano ha ofrecido a la oposición diálogo sin concidiciones para poner fin a la creciente violencia.

El presidente boliviano ha anunciado que su intención es «instalar una mesa de diálogo para pacificar Bolivia, para preservar la vida».

Mientras, varios canales de televisión han mostrado a numerosos policías llegando a la sede de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP), en cuya puerta fue colocada una bandera boliviana. Los agentes aún no han hablado de amotinarse, como ocurrió el viernes en otras regiones como Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz, pero prevén reunirse para analizar la situación.

Los motines se extienden

Los motines policiales se extendieron ayer en Sucre, la capital constitucional de Bolivia, después de que un primer grupo de policías se amotinara en la ciudad central de Cochabamba.

Al parecer, según informaciones de medios bolivianos, en otras regiones, como la andina de Potosí, también puede haber sublevaciones en la Policía Boliviana, aunque aún no existe un pronunciamiento oficial.

Un portavoz policial, sin identificar, comunicó en Sucre que unidades en la región se sumaban al motín que horas antes se había iniciado en Cochabamba.

Una multitud gritaba «policía amigo, el pueblo está contigo», en el exterior del cuartel donde los policías de amotinaban en Sucre.

Más que un pequeño grupo

Un delegado policial, con el rostro cubierto, salió al exterior para declarar que su intención es «hacer notar a toda la opinión pública, no es esto un grupo, es toda la guarnición de Cochabamba, estamos en repudio de este Gobierno que no nos hace caso en catorce años». «No nos hace caso. Esto no es un pequeño grupo, es toda la guarnición policial, de momento eso les puedo informar. Muchas gracias», dijo en una breve declaración.

Más tarde el motín se replicó en Sucre, donde «La Razón» ha constatado que se habían concentrado unos 700 efectivos. Según el diario, uno de los policías que ha encabezado la medida ha declarado que el objetivo es «evitar más enfrentamientos en el país».

En cuanto a Tarija, varios policías se han apostado ondeando banderas bolivianas. En Santa Cruz, otro grupo de policías amotinados han extendido un cartel en que el puede leerse «Motín policial» en lo alto del edificio del Comando Departamental de la ciudad. Además, la presión ciudadana para que los policías se sumen al motín está aumentando en otras zonas, como en La Paz, Trinidad o Riberalta.

Los motines se producen en medio de la crisis política y social que atraviesa Bolivia desde las recientes elecciones, sin que hasta esta hora haya un pronunciamiento del mando de la Policía ni del Gobierno boliviano.

Morales habla de «golpe de Estado»

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que la democracia está en riesgo y calificó la situación de golpe de Estado. «Hermanas y hermanos, nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional», indicó Morales en su cuenta de Twitter. «Denunciamos ante la comunidad internacional este atentando contra el Estado de Derecho».

La oposición apoya a la Policía

Por su parte, el líder de la oposición boliviana, Carlos Mesa, ha defendido la decisión de varios contingentes policiales de rebelarse para protestar contra el presidente Evo Morales y ha argumentado que con esta medida han optado por «sumarse al pueblo» y a la defensa del «voto popular», según informa Europa Press.

Mesa ha denunciado que la Policía es «una institución ninguneada, desmerecida, olvidada por el Gobierno de Evo Morales». Para Mesa, no se trata de un golpe de Estado, sino que la Policía se ha «sumado al pueblo boliviano. No está en disposición de reprimir a sus compatriotas y sí en cambio a sumarse a la defensa del voto popular».

«No se trata de un motín para derrocar a Evo Morales, ni para peticiones particulares de los policías. Se trata de no reprimir al pueblo y de sumarse a la reivindicación democrática del voto popular», ha insistido en declaraciones difundidas a través por Twitter.

 

Fuente: abc.es