Desde el 2000 se conmemora esta fecha como la jornada mundial de reflexión sobre los millones de niños abusados cada año.

El artículo 19 de la Convención Universal de los Derechos del Niño, reconoce como “obligación del Estado” la protección de todos los niños de cualquier forma de violencia o maltrato, incluso cuando esto sea realizado por padres, madres o cualquier que deba velar por los menores.
Los estudios de UNICEF, muestran que en América Latina, prácticamente la mitad de los padres considera parte de la crianza “normal” el castigar físicamente a los niños y las tres cuartas partes asumen que los han agredido psicológicamente, con gritos, agresiones de palabra, o condenas al silencio o indiferencia.
Los expertos consideran maltrato o abuso infantil a cualquier acción (física, sexual o emocional) u omisión no accidental en el trato hacia los menores de parte de padres o cuidadores, que les ocasione daño físico o psicológico y que amenace su desarrollo tanto físico como psicológico.
Pese a que el Código Penal, en los distintos países atiende el tema, existen abusos “culturalmente naturalizados”, que responden al modelo más tradicional de la familia, donde los hijos son considerados parte de una propiedad privada, donde los castigos físicos son tolerados e incluso justificados como parte de un supuesto método educativo.
Para UNICEF, desterrar estos códigos y eliminar las prácticas nocivas contra víctimas vulnerables menores de edad, es parte de la responsabilidad estatal, pero también de las instituciones y los individuos, en todos los casos.
Fuente: UNICEF