En octubre de 2018, cuando la fábrica cerró, reconocieron a los empleados el 50% de la indemnización. De ese monto percibieron el 6,5 % el 28 de abril de este año y un 3,5% el 10 de julio.
A un año de la quiebra de la Cooperativa de Tamberos Gualeguaychú (Cotagú), que dejó en la calle a 40 operarios en forma directa y a un número similar de personas que dependían de la fuente laboral, siguen esperando parte de las indemnizaciones.
De todos los desocupados, solo cinco lograron reincorporarse en el mercado laboral y el resto vive la angustia del día a día sin trabajo, en un contexto de crisis económica difícil de sobrellevar.
En octubre de 2018, cuando la fábrica cerró, reconocieron a los empleados el 50% de la indemnización. De ese monto percibieron el 6,5 % el 28 de abril de este año y un 3,5% el 10 de julio.
Hace aproximadamente un mes se remató el predio de la proveeduría por un valor de 3.3 millones, monto que habría sido depositado en un plazo fijo. A fines de septiembre se efectuó un nuevo remate que arrojó una recaudación de aproximadamente 516.000 pesos pero nada de ese dinero vieron los despedidos.
Los ex empleados reclamaron que se distribuyeran los fondos de esos remates y de los que vengan ya que quedan máquinas para rematar como una ultrapasteurizadora de 10.000 litros la hora, además de unas 14 computadoras nuevas y siete controladores fiscales. También falta recuperar dos sachetadoras que se encontraban en reparación en Buenos Aires, además de una serie de deudas de clientes por cobrar y mobiliario de un puesto de venta que se instaló en Urdinarrain y del cual no se tienen noticias.
Los ex trabajadores también se preguntan dónde van los intereses que arrojan los plazos fijos y por qué nunca se aclaró el robo de maquinaria de la planta.
Ocaso
En sus tiempos de esplendor Cotagú llegó a recibir 80.000 litros diarios de tambos de la zona. Sus productos no solo se vendían en la provincia sino también en Santa Fe y Buenos Aires. La Tambera tenía una proveeduría, donde además de artículos para el campo y el rubro, se comercializaba todo tipo de mercadería.
El 23 de octubre del 2018 la emblemática cooperativa cerró sus puertas. En enero de 2019, misteriosamente se produjo un robo de maquinaria que nunca fue aclarado. Del lugar faltó una pasteurizadora y una máquina centrífuga. Lo que fue quedando se remató a precios muy bajos.
Fuente: El Día