Después de la intervención de Greenpeace en La Rural, la ministra de Seguridad denunció a la ONG por «intimidación pública». Los ambientalistas reclaman el cese del desmonte, y denuncian el riesgo que implica ampliar zonas a la ganadería en detrimento de los bosques.

«Ganaderos: basta de desmonte» y «Destruir bosques es un crimen». Esas fueron las frases elegidas por Greenpeace para denunciar, en la apertura de la Exposición de la Sociedad Rural, que la expansión descontrolada de la ganadería en Salta, Santiago del Estero, Chaco y Formosa está destruyendo los bosques nativos y poniendo en riesgo la supervivencia de una especie animal que ya se encuentra en peligro de extinción: el yaguareté del Gran Chaco.
La intervención de Greenpeace derivó en una denuncia penal por “intimidación pública” iniciada por Patricia Bullrich. “Fue una protesta pacífica -dijo a Página|12 Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques, de Greenpeace-. Y, sobre todo, no se cometió ningún delito penal. Es preocupante que una ministra quiera cercenar el derecho constitucional a la protesta que tenemos todos los ciudadanos”.
Este sábado, mientras el presidente de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina, daba inicio la Exposición, dos carteles amarillos se fueron desplegando suavemente desde unos soportes con forma de rodillo montados en los parlantes del palco oficial. Según estimó un grupo de socios de La Rural, los soportes fueron colocados el 26 de julio, dos días después de la apertura de la exposición y dos días antes de la intervención de los veganos.
Fuente: Página 12