La situación es cada vez más delicada, hay hiperinflación, no hay consumo ni ventas y los comerciantes están desesperados.
“Ayer fui al banco para cobrar las ventas de tarjeta del mes tenía 36.500 pesos pero de impuestos me cobraron 31.000 pesos, me podés explicar cómo hago, no tengo oxígeno, te ahoga todo. Estamos todos iguales, si ves las tiendas, están todas vacías, en todo el día tuvimos solamente tres ventas. Hay un colega que tenía una tienda de ropa y le anexo un rapi-pago para tener algo de movimiento, yo no sé qué más hacer, los uruguayos solo compran comestibles”, dijo.
Por otra parte, señaló que “si ves la hora que es (pasadas las 18 de la tarde de ayer), te das cuenta que la peatonal está vacía y podría andar gente; pero no hay animo, mi rubro es calzado, llevo 15 años de trabajo y nunca pasamos tan mal como ahora, tenía tres negocios y seis empleados en blanco, hoy en día me quedo con solo un negocio y lo atiendo yo con dos empleados, que trabajan medio día cada uno. Los proveedores me vienen aguantando. Si hoy me dicen te corto los créditos y vamos a empezar a trabajar en efectivo te aseguro que no puedo seguir, si esto sigue así, como esta semana, no llego a fin de año”, dice el comerciante sin esperanzas.
Así, casi la mayoría de los comercios no tiene ventas y cuando deben recomponer mercaderías se encuentran que tienen los precios desactualizados, es una carrera donde no hay perspectivas. Por la mañana, en los bancos, reinó el temor por corralitos y los ahorristas no ven con buenos ojos lo que está pasando.
“A esta altura puede pasar cualquier cosa un día de estos vamos a venir al banco y no van a decir que hay otra vez un corralito, esta va a terminar mal, en la época de la hiperinflación por lo menos se vendía, ahora ni eso, la gente que tiene 50 ó 100 hectáreas de campo está fundida, convenia poner todo en plazo fijo y comprar dólares; ahora hay miedo hasta de los bancos”, dijo un rematador de hacienda consultado por EL SOL.
Fuente: El Sol – Concordia