Se cumple un año de la aprobación de la Ley 27.452 (ley Brisa), que establece la reparación económica para niños, niñas y adolescentes hijos de víctimas de femicidios.
Hace un año, el Congreso de la Nación aprobaba la “ley Brisa”, una iniciativa que otorga una reparación económica para hijos de víctimas de femicidios o del asesinato de alguno de los progenitores en manos de otro.
“Esta ley es una conquista del movimiento feminista. Nuestra incansable lucha logró visibilizar la realidad de los femicidios en Argentina: cada 30 horas, muere una mujer asesinada por su condición de género. El uso del concepto de “femicidio” es otra conquista de nuestra lucha, que logró desnaturalizar y poner en la agenda social y política la violencia machista y patriarcal”, expresaron militantes feministas.
La reparación, que comienza a regir desde el momento del procesamiento del femicida, consiste en un haber jubilatorio mínimo mensual, con sus incrementos móviles, y está destinado a personas menores de 21 años o con discapacidad, siendo retroactiva al momento de la comisión del crimen (aunque el delito se hubiera cometido con anterioridad a la sanción de la norma).
No tiene un efecto indemnizatorio, ya que se extingue cuando las “víctimas colaterales”, es decir, los hijos de las víctimas fatales de femicidios, cumplen los 21 años. La percepción de la reparación también se extingue con el sobreseimiento o absolución del progenitor procesado, en cuyo caso “la autoridad de aplicación no podrá reclamar la devolución de los montos percibidos”.
La implementación del programa esta a cargo de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF) y es la ANSES la que entregará los fondos a los posibles beneficiarios.
La ley fue denominada “Brisa” inspirada en el caso de una niña de 5 años, la cual fue víctima colateral por el asesinato de su madre en manos de su padre. En los últimos diez años, 3.378 hijos e hijas se quedaron sin madre.
Fuente: ANRed