Carola Rackete, detenida por salvar a 52 personas de un naufragio

Carola Rackete se convirtió en noticia mundial por desafiar la política migratoria de Matteo Salvini, vicepresidente y ministro del Interior italiano conocido por su mano dura contra los extranjeros que buscan refugiarse en el país europeo.

Este domingo a la 1.30 de la madrugada, la capitana del Sea Watch 3 amarró en el puerto de Lampedusa, Sicilia, donde desembarcó junto a su tripulación y 40 migrantes náufragos que había rescatado en el mar Mediterráneo el pasado 12 de junio.

Rackete se comunicó con las autoridades italianas poco después de dar con el naufragio. En ese momento, el número de personas rescatadas era de 52, doce de ellas con riesgo de muerte. Esa docena fue aceptada por el gobierno italiano, en tanto el resto, junto con la capitana de 31 años y su tripulación, no fueron bienvenidas por decisión de Salvini.

A pesar de las advertencias del gobierno italiano sobre su inminente detención, la joven alemana decidió amarrar en el puerto de Lampedusa, cuando nadie estuviese vigilando. “Estamos todavía esperando una solución que no parece que vaya a llegar. Por tanto, he decidido, sola, entrar en el puerto que está libre por la noche”, expresó la capitana a través de un video subido a su cuenta de Twitter.

La militante humanitaria se enfrentó directamente a las órdenes de la Guardia di Finanza, una rama de las fuerzas armadas que pertenece al Ministerio del Interior y que cuenta con una gran flota aérea y naval que vigila las áreas de frontera. Para justificar su detención, las autoridades dijeron que la mujer había chocado contra una de las naves de la fuerza policial, y la acusaron de “resistencia o violencia contra un buque de guerra”, delito que implica penas de hasta 10 años de cárcel.

Al respecto, Salvini sostuvo: “¿Les parece un ‘gesto de resistencia’ un camión que no se para en un control policial y que embiste contra una patrulla de las fuerzas del orden? NO. Entonces, si uno aplasta a una lancha de la Guardia de Finanzas contra el muelle es un CRIMINAL y punto. Delincuentes”.


El desembarco de Rackete no solo estuvo acompañado de la violencia institucional del Gobierno italiano, en tierra firme la esperaba un centenar de personas entre los que se encontraba un grupo de militantes de la Liga Norte, el partido del ministro del Interior, para repudiarla. Sin embargo, también dijeron presente quienes apoyaban el accionar de la capitana alemana, entre quienes estaba el sacerdote y médico Pietro Bartolo, que acaba de ser electo al Parlamento Europeo, por el Partido Democrático.

Diceisiete días de peligro

La embarcación que rescató Rackete el 12 de junio llevaba un total de 52 personas a bordo, y si bien los casos urgentes fueron atendidos, los días que transcurrieron los otros 40 arriba del Sea Watch 3 empeoraron el panorama. La capitana aseguró temer por la vida de los náufragos que con el correr del tiempo comenzaron a autoflagelarse y amenazaban con tirarse de la embarcación. “Para quienes no saben nadar, eso significa el suicidio”, dijo.

Al conocerse la situación, exmiembros del gobierno y parlamentarios de izquierda se sumaron a la tripulación del barco, en apoyo a la causa y a fin de agilizar las negociaciones entre Italia y el grupo de países europeos que estaba dispuesto a recibir a los migrantes.

“Por un juego político están poniendo en riesgo a los inmigrantes. Ocupémonos de los italianos con dificultades, no de las tres cuartas partes del mundo que quieren ser mantenidas a costa de los italianos. No acogemos a clandestinos”, dijo Salvini en un video publicado en su cuenta de Facebook, previo afirmar que los migrantes podían quedarse en el barco “hasta navidad”. “No desembarca ninguno, me han tocado las pelotas”, agregó.

Para evitar la muerte de una o mas personas, los tripulantes del barco humanitario realizaron guardias nocturnas de vigilancia. “He decidido entrar al puerto. Sé a lo que me arriesgo, pero los náufragos a bordo están al límite. Los llevo a salvo. Espero que las autoridades europeas e italianas entiendan la situación”, dijo a través de Twitter la capitana detenida que además enfrenta multas de hasta 50 mil euros.

¿Quien es Rackete?

Para Salvini es una “mujer rica, blanca, alemana”. No obstante, con 31 años, Carola Rackete es la primera capitana humanitaria del mundo. Estudió Ciencias Náuticas y Protección del Medio Ambiente en Alemania y Reino Unido y después de su paso por Greenpeace se unió a Sea Watch, una ONG alemana que se dedica al rescate de personas en el Mediterráneo.

“Mi vida ha sido fácil, he podido estudiar en tres universidades, soy blanca, alemana, nacida en un país rico y con el pasaporte adecuado. Cuando me di cuenta, sentí una necesidad moral: ayudar a quien no tenía las mismas oportunidades”, dijo en una entrevista con un medio italiano tras conocerse el caso que hoy la tiene detenida.

Previo a navegar por las costas mediterráneas, Racket condujo barcos rompehielos en el Ártico y la Antártida. “Desde siempre me han encantado las regiones polares porque son muy hermosas e inspiradoras, pero trabajar allí es triste porque puedes ver lo que los humanos están haciendo con el planeta”, contó en un video divulgado por la ONG.

En 2016 tuvo su primera misión de rescate humanitario: “No importa cómo te has metido en una situación de peligro. A los bomberos eso no les importa, en los hospitales tampoco. Para la ley marítima tampoco eso importa. Si se necesita rescatar a alguien en el mar, tienes el deber de rescatarlo”, dijo.

Fuente: Notas Periodismo Popular