Los médicos veterinarios José Bohl y Ferdinando Muller, jefes de las oficinas de Gualeguaychú y Gualeguay del Senasa, brindaron detalles sobre la resolución, 67/2019, que se puso en práctica en Abril sobre el control y erradicación de brucelosis bovina.
Bohl explicó que la diferencia, en relación a la resolución anterior que era la 150, está dada en que “abarca a todos los establecimientos que se dedican a la cría del ganado bovino”. Antes se agrupaba a los tambos y ahora contempla, a lo largo y ancho del país, a todos los establecimientos que se dedican a la cría y que efectúan movimientos con fines reproductivos.
Los establecimientos podrán diferenciarse entre ‘establecimientos libres’ y aquellos que presenten antecedentes negativos de dos o más sangrados anuales que no fueron registrados durante la aplicación del plan anterior.
Agregó que “deberá seguir haciéndolo una vez por año, en lugar de los tres que se hacían, para mantener el status de libre. Por su parte, los establecimientos que no posean estatus de libre, es decir, aquellos que todavía no hayan realizado la DOES o que se encuentren en plan de saneamiento, deben realizar un diagnóstico de los animales antes de ser enviados a otros establecimientos que realicen actividad reproductiva”.
Los profesionales señalaron que la idea es que “todos los establecimientos accedan al status de libre de brucelosis”.
Un dato a tener en cuenta es que “al Programa de Brucelosis Bovina debe efectuar la Determinación Obligatoria de status Sanitario a Brucelosis, que consiste en un diagnóstico serológico a la totalidad de los animales susceptibles del establecimiento. En caso que la totalidad de las muestras resulten negativas, el establecimiento solo con un diagnóstico obtendrá el estatus de establecimiento libre de brucelosis bovina”.
Los plazos
Los profesionales explicaron que el productor “tiene dos años para el sangrado de la totalidad de las categorías susceptibles que son las destinadas a reproducción. Vaquillonas de 18 meses en adelante y toritos desde los 6 meses. Los casos positivos tendrán como destino faena, invernada y engorde a corral”.
Se estima que la extracción, por ejemplar, equivaldrá a un kilo de novillo a lo que debe sumarse los análisis en laboratorio.
Esta nueva estrategia busca alcanzar un mejor control de la brucelosis y posicionar a nuestro país cómo uno de los principales proveedores de carne bovina de calidad al mundo, además de resguardar la salud pública por tratarse de una enfermedad zoonótica que también afecta a las personas. Además los mercados externos demandan que se cumplan con los plazos establecidos en el control y erradicación de brucelosis.
Cabe destacar que Gualeguaychú es uno de los departamentos con mayor cantidad de cabezas, además de la diversidad con cabañas que trabajan en diferentes razas, tambos, centros de genética, campos destinados a la cría, invernada engorde y establecimientos de engorde a corral.
Finalmente, Ricardo Negri, titular del Senasa destacó que “el sangrado total del rodeo en los próximos dos años hace que cuando esto termine vamos a tener un mapa muy bueno para saber en qué lugar la enfermedad sigue siendo un problema. La brucelosis es una enfermedad que nos hace perder muchísimos recursos en nuestro país”, afirmó Negri.
Fuente: El Día