Paraná se suma a la Marcha Mundial de la Marihuana

La Asamblea por el Autocultivo Libre (APAL) convoca a la sociedad entrerriana a manifestarse y concurrir a la Marcha Mundial de la Marihuana el próximo sábado 4 de mayo a partir de las 15hs. en Plaza 1° de Mayo.

La Asamblea por el Autocultivo Libre (APAL) convoca a la sociedad entrerriana a manifestarse y concurrir a la Marcha Mundial de la Marihuana el próximo sábado 4 de mayo para exigir: el cese de la persecución y criminalización de usuaries/cultivadores de cannabis, por el autocultivo y el cannabis legal”. Dicha manifestación se replicará en varias ciudades del país en simultáneo.

La concentración comenzará a las 15 horas en Plaza 1° de Mayo para luego marchar hasta Plaza Sáenz Peña, donde habrá un festival con bandas musicales, intervenciones y expresiones artísticas.

La jornada finalizará con la lectura de un documento con el fin de visibilizar los reclamos y exigencias de las organizaciones, agrupaciones y autoconvocades que componen APAL, que luchan por un cambio en la política de drogas.

Las exigencias concretas que se leerán en el documento:

  • El cese de la persecución y criminalización a personas con padecimientos tratables con cannabis medicinal o recreativo, autocultivadorxs y activistas cannábicos. Este año se cumplen 30 años de la sanción de la Ley N° 23.737 de Estupefacientes y 10 años del Fallo Arriola en el cual se exhorta al Estado a modificar su legislación y no criminalizar la tenencia personal o simple, solicitamos a quienes nos legislan en el Congreso de la Nación, que den tratamiento en comisiones a los proyectos que cuentan con estado parlamentario para cambiar la estrategia prohibicionista de nuestra legislación penal.
  • Una regulación de la planta para sus diversos usos, siguiendo los espíritus de leyes como la de Salud Mental y Adicciones y la de Cannabis Medicinal que proponen una perspectiva socio-sanitaria distinta, dentro del paradigma de Reducción de Daños y riesgos y evidenciando los beneficios de un abordaje integral y sin prejuicios.
  • Que se ejecuten políticas desde el paradigma de la Reducción de Daños y Riesgos, que comprenden que el consumo de sustancias de cualquier tipo ha acompañado al ser humano en todo su desarrollo y que las políticas prohibicionistas y punitivistas que relacionan al usuarie de sustancias con el consumo problemático o la delincuencia han fallado en todos sus intentos de reducir el consumo o la producción de sustancias denominadas ilegales.
  • Un enfoque de género en las políticas de drogas. Del total de las mujeres y disidencias que están presas en América Latina, el 60% lo están por delitos de drogas. En su gran mayoría son «mulas» o mujeres sostén de familia y cuidadoras, que tienen kioscos de sustancias en sus casas.  Por otro lado, las mujeres y disidencias trava-trans en el ejercicio del trabajo sexual son expuestes al narcotráfico con total desprotección y hasta consentimiento del Estado y sus fuerzas. Por esto piden que la intervención estatal sea mediada por un enfoque transfeminista que contemple la multiplicidad de desigualdades a las que nos vemos expuestes.
  • Una modificación integral a la Ley de Drogas, que vulnera el derecho a la salud ante eventuales consumos problemáticos y que genera un gasto irracional en materia de Justicia y Seguridad solo para perseguir, criminalizar y judicializar a consumidores y consumidoras, de los cuales la mayoría son usuaries de cannabis.
  • El inmediato cese de los allanamientos y detenciones a usuaries y autocultivadorxs de todo el país. Exigen la libertad de todas las personas presas por cultivar y la regulación de los usos de la planta en todas sus formas para garantizar un acceso seguro y confiable a la medicina.
  • Que se les reconozca el derecho a saber qué es y cuál es el origen de lo que usan y consumen. El prohibicionismo y la ilegalidad someten a la clandestinidad, es decir, a comprar prensado, que es marihuana de mala calidad y con perjuicios para la salud que no estarían presentes si la planta fuera legal, la baja calidad de las drogas afecta siempre con más intensidad a los sectores más desprotegidos y en situación de pobreza.
  • A los sistemas de salud públicos y privados que informen objetivamente, a quienes así lo requieran, sobre las innegables propiedades terapéuticas y medicinales del cannabis. Que acompañen a las familias y no las discriminen. Poniendo las capacidades tecnológicas al servicio de quienes ya lo utilizan. Respondiendo médica y profesionalmente a la creciente demanda y respetando el acceso a la salud de todes les ciudadanes.
  • Garantía de los derechos constitucionales como usuaries y cultivadores (amparándonos en el Art. 19), respetando la privacidad, y la libre elección de un estilo de vida que no pone en riesgo a terceros y de ningún modo afecta a la salud pública.
  • El pleno cumplimiento de la Ley Nª 27.350 de Uso Medicinal del Cannabis, la asignación de un presupuesto serio y un impulso político, acorde a los alcances y demandas de la ley y sus beneficiaries. Esto incluye investigaciones, estudios, ensayos, etc.
  • Regulación del Cáñamo: por el respeto de las normas internacionales establecidas por la O.N.U., a las que Argentina adhiere, y el reconocimiento del cáñamo como cultivo agrícola de gran rendimiento.
  • Reconocimiento de las investigaciones internacionales y nacionales sobre cannabis (CONICET, INTA, universidades), extendiendo los límites de la ley de cannabis medicinal a la salud integral.