Murió mujer que estaba internada en Salto, infectada por leishmaniasis visceral

El 21 de enero el Ministerio de Salud Pública había confirmado el segundo caso de leishmaniasis visceral en humanos en el país, tras diagnosticarse la enfermedad en una mujer en la ciudad de Salto.

Foto: Ecos

 

La afectada era portadora además de varias enfermedades crónicas. «Luego de su notificación, se realizaron estudios en la ciudad de Salto y en Montevideo, a través de los cuales se llegó al diagnóstico de esta enfermedad», había indicado el Ministerio de Salud Pública en su oportunidad.

Este domingo de madrugada la paciente, una mujer joven, falleció, según informó Montevideo Portal, más allá de los esfuerzos médico con un «tratamiento indicado» para leishmaniasis.

La directora general de Salud Pública, Raquel Rosa, dijo que las patologías previas que tenia la paciente agravaron el cuadro. «Toda infección que se adquiere agrava la patología de base. Esta joven fallece por otras causas, pero la presencia de la infección coadyuva», indicó Rosa.

«No se encontraron otros casos. El mecanismo de transmisión de esta enfermedad es lento, y ocurre por la presencia del parásito en una zona determinada. Las acciones que se toman están localizadas al lugar, y hace mucho tiempo lo venimos haciendo en Salto», indicó sobre las prevenciones en el departamento.

El primer caso de leishmaniasis visceral en humanos se dio en diciembre, cuando fue diagnosticado un niño también en el departamento norteño de Salto.

La enfermedad, cuyo síntoma más frecuente es la presencia de fiebre durante más de quince días sin otra causa que la justifique, está presente «desde hace años en los países de la región» latinoamericana.

En Uruguay, antes de estos dos casos, ya se había detectado leishmaniasis en perros, hace cuatro años, en los departamentos de Salto y Artigas.

La leishmaniasis es causada por un protozoo parásito del género Leishmania, transmitido por la picadura de flebótomos infectados, y se manifiesta de tres formas principales: la visceral (la más grave), la cutánea (la más común) y la mucocutánea.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad afecta a las poblaciones más pobres y está asociada a la desnutrición, a las malas condiciones de vivienda, a la debilidad del sistema inmunitario y a la falta de recursos, así como a los cambios ambientales, como la deforestación o la urbanización.

Fuente: Ecos