El cierre de uno de los centros de salud más tradicionales de Concepción del Uruguay dejó a 25 empleados sin trabajo. Hoy luchan por el pago de las indemnizaciones.

Desde principios del mes de noviembre la Asociación Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), había denunciado a través de un comunicado el riesgo de cierre que corre la Nueva Maternidad y la puesta en juego del trabajo de 25 profesionales de la salud y la «falta de interés de la gerencia por continuar», a la vez que se había conocido la venta del inmueble donde funciona la Maternidad.
Pese a ello, los esfuerzos por mantener activo el sanatorio para dar respuesta a los uruguayeses y conservar los puestos del trabajo siguieron adelante, reuniéndose con la obra social Iosper para poder continuar. Estos intentos fracasaron, porque pese a la predisposición de la obra social y el gremio, los dueños de la Maternidad decidieron cerrar.
En este marco desde ATSA se reunieron con los trabajadores despedidos para asesorarlos sobre los pasos a seguir.
Al respecto, la secretaria general del gremio, Mariela Ponce, indicó: “nosotros lamentamos tener que tener esta reunión con trabajadores ante el cierre definitivo de la Maternidad”.
No obstante reafirmó que: “Fundamentalmente los empresarios, los empleadores de la Nueva Maternidad, nos mintieron en la cara desde el momento en que nos reunimos con ellos en el Iosper, donde nos dijeron que iban avanzando”. “Nosotros juntamos todas las fuerzas para que la Maternidad no cerrara sus puertas y sobre todo que no generara un problema a la sociedad”, explicó.
Menos camas para el sistema de salud
Respecto de lo que implica este cierre para la ciudadanía, Mariela Ponce explicó que “este cierre significa un montón de camas menos para Concepción del Uruguay, sabiendo que hoy la salud necesita más camas y teniendo en cuenta que quedan 25 familias en la calle”.
“Como sindicato golpeamos todas las puertas y siempre se puso a disposición la buena voluntad del gremio para solucionar ese problema y esta voluntad no hubo de quienes decidieron bajar la persiana de todas formas”.
Asimismo, por otra parte también recordó que “nosotros avanzamos generándoles espacio y convenios con el Iosper. En ese convenio habíamos quedado que íbamos a seguir adelante. Incluso el Director del Iosper se había comprometido a adelantar el 50% de las prestaciones en 30 días cuando los sanatorios los cobran a los 90 días”.
“Desde el gremio también generamos la habilitación que era lo que decían que no tenían. Pero terminaron cerrando igual”, se lamentó.