Jorgelina Londero: «El feminismo en Argentina y en muchos lugares del mundo está siendo el principal opositor al régimen neoliberal»

La jornada de lucha en Paraná, las deudas estructurales y urgentes, las formas de violencias del capitalismo y el patriarcado, y el feminismo en el 2019, parte de la charla con la integrante de la Asamblea de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans.

Foto: Cira Inés

 

«Desde el año 1981, cuando la ONU declaró cada 25 de noviembre como día internacional contra la violencia hacia las mujeres, lo que además nosotras hemos reconvertido, incluyendo también a las disidencias para tener en cuenta el genocidio trava, no solamente los feminicidios, entre otras formas de violencias, nos movilizamos», explicó Londero en diálogo con Agenda de Radio. «Seguimos sumando tipificaciones de violencias y seguimos sumando exigencia al Estado, a sus instituciones, y seguimos convocando para abolir y para eliminar el patriarcado y el capitalismo, también, que es otra forma de violencia», precisó la militante feminista en declaraciones al programa que se emite de lunes a viernes, de 16 a 18 hs, por FM Radio de la Plaza 94.7.

«El documento que ha acordado la Asamblea arranca con la denuncia del genocidio trava y los feminicidios. Estamos hablando de 216 feminicidios, 21 feminicidios vinculados de mujeres, hombres, niños, niñas, y 4 travesticidios», explicó. Además, detalló que en Entre Ríos «son 9 los feminicidios en el transcurso de este año».

El documento post marcha

Londero describió que el documento de la Asamblea, acordado por las más de 80 organizaciones que integran ese espacio, «también habla del aborto como violencia, también habla de la negación de derechos, esto es la educación sexual integral y las campañas de los grupos fundamentalistas que atentan contra las leyes vigentes. También mencionamos el rechazo al cupo laboral trava como otra forma de violencia, también hablamos de la ley de semillas, repudiamos a Macri, la presencia del Fondo Monetario Internacional y el G20 como otras maneras de violencias. También hablamos del Estado y de todas las políticas e instituciones que nos violentan en la cotidianidad».

«Hablamos de la intromisión de las religiones como otra forma de violencia, denunciamos la violencia del Poder Judicial, denunciamos la violencia de las cárceles, denunciamos la persecución y la criminalización de la protesta, denunciamos la negación al sistema de salud público y a la atención general. También decimos que el mercado laboral es violento, que el rechazo de las legislaturas provinciales y nacionales para declarar la emergencia por violencia de género es violento también», puntualizó sobre los ejes que abarcaron la marcha que se realizó, bajo la lluvia, este lunes en la capital provincial.

«Rechazamos a Bolsonaro, convocamos a armarnos en latinoamérica contra el fascismo y a resistir los fundamentalismos vigentes en la actualidad. Decimos que oponerse al cupo femenino en representaciones políticas y cargos electivos es otra forma de violencia, y finalmente decimos que las calles son nuestras», profundizó, en diálogo con Agenda de Radio, la integrante de la Asamblea Participativa. «Esta es apenas una síntesis del documento», con una lectura a cargo de 13 mujeres, lesbianas, travestis y trans de distintas organizaciones sociales.

La deuda estructural con el colectivo trava – trans

«En el documento expresamente rechazamos la postura de los bloques que se niegan a comprender y se niegan a empatizar con este colectivo, que es altamente vulnerabilizado por el Estado y sus instituciones», fustigó la dirigente y periodista feminista. «Las compañeras travas y trans son discriminadas cuando van al sistema de salud pública, son insultadas en la vía pública, en los lugares a los que asisten, no consiguen trabajo por su condición, están obligades a prostituirse, realmente pasan por muchísimas situaciones de violencia para llegar a lo que es el reconocimiento de su autopercepción de género, de su identidad», recriminó. También, lamentó que «son llamadas por sus nombres del documento si es que todavía no han hecho el trámite para cambiar su identidad, lo cual es otra forma de violencia también, no reconocer a la otra o al otro es una forma muy potente de violencia. Añadió que «tienen una expectativa de vida de 35 años».

Señaló que «como colectivo político» denuncian «la responsabilidad de cada persona que está negando a las compañeras estos derechos».

La ESI y los fundamentalismos

«Recordemos que la educación sexual integral ya es ley. Lo que sucede es que es una ley nacional, las provincias debieron en su momento adherir, algunas adhirieron, otras parcialmente», argumentó. «Cuando las legislaturas provinciales tienen la facultad de adherir a las leyes se pueden introducir modificaciones que tienen que ver con la aplicabilidad, con el reglamento, porque entendemos que hay diferencias geopolíticas y que una ley nacional debe atender a estas diferencias», profundizó. «Lo cierto es que hace ya muchos años que Entre Ríos ha adherido a esta ley, el problema es la implementación por la intromisión de los fundamentalismos, sobre todo de las religiones», denunció.

«La ESI debería ser realmente transversal en todo el sistema educativo. Lo cierto es que no lo es por las formas en que se imponen directivos, supervisores, docentes, padres de estudiantes», lamentó Londero. «Recordemos lo que pasó hace unos diez días, donde el padre de una alumna en Gualeguaychú golpeó al profesor de música que estaba ejecutando contenidos de educación sexual integral, cometiendo dos actos de violencia en un mismo establecimiento educativo», alertó. Además, exigió la aplicación de la educación sexual integral «no solo con presupuesto real sino con capacitación para docentes».

Avisó que todas las políticas «que el Gobierno de Macri viene recortando, políticas públicas que a nivel nacional vienen recortando, significan el achique de la capacitación de la planta docente en formación integral y en educación sexual». Añadió que «esto es una grave vulnerabilidad hacia los derechos de las personas».

Nos cuidamos entre nosotras

Sobre la seguridad durante la marcha, la periodista explicó que «hace dos años que la asamblea, como colectivo, y también muchas organizaciones feministas» han «tomado la decisión política que las calles son nuestras. No le pedimos permiso al Estado para movilizarnos, ni para concentrarnos ni para marchar. Lo cierto es que no anunciamos ya el recorrido a los estamentos del estado, ni le pedimos que nos cuiden, nos cuidamos entre nosotras, este es un acuerdo político muy fuerte».

Destacó que aún así, «muchas veces la policía en moto o tránsito nos da una mano para cortar la calle, pero esto no es un pedido institucional ya que en muchos casos la policía y tránsito no nos cuida a nosotres como manifestantes sino que cuidan al violento que les tira el auto a las compañeras». Agregó que ese es el motivo por el cual cada vez que se movilizan lo hacen «a perímetro cerrado y con una comisión de logística y seguridad, integrada por todas las organizaciones que hacemos de este espacio político».

La entrevista completa:

 

El feminismo, el neoliberalismo y el 2019

«Desde el 2015, el feminismo en Argentina y en muchos lugares del mundo está siendo el principal opositor al régimen neoliberal que se está implantando con el arribo de las nuevas derechas en muchísimos lugares. Nosotras en el 2016, más precisamente el 19 de octubre de 2016, más reconocido como el miércoles negro, paramos antes que ningún gremio. Las mujeres nos autoconvocamos y le hicimos un paro a Macri espontáneamente», reflexionó Londero en Agenda de Radio.

Puntualizó que a partir de ese momento se han organizado para repudiar y rechazar el ajuste y la miseria, y a quienes votan también esta política de hambre para el pueblo a espaldas del pueblo». Agregó que las mujeres se encuentran integrando «todos los espacios de participación política y cada vez somos más, cada vez hay más compañeras empoderadas, cada vez hay más compañeras que están haciéndose un lugar en sus ámbitos de discusiones, en sus organizaciones».

«Creo que el rechazo va a ser contundente. Creo que las calles van a mostrar el repudio a este paquete de medidas que viene cerrado, bajado otra vez desde los organismos internacionales neoliberales. Creo que el pueblo le está diciendo que no a Macri. Ya hemos vivido instancias en las que quienes nos dirigen no escuchan al pueblo. Este está siendo otro caso porque estamos en las calles continuamente. Y lo cierto, que quienes toman decisiones y tienen lugares de poder en este momento, no sólo en la esfera gubernamental sino también en lo organizacional que hace a lo político, no están escuchando el pueblo. Esto se tiene que cortar», analizó.