Santiago del Estero: violento desalojo empresarial a una familia campesina

Incendio del rancho, balazos, asesinato de animales y Héctor Reyes Corvalán internado en terapia intensiva, fueron las consecuencias del operativo policial en beneficio del empresario cordobés Néstor Quesada. El repudio del Mocase.

Un 12 de octubre, como hace 500 años, el poder político y judicial, en respaldo del empresariado, desalojó violentamente a la familia Corvalán del paraje de Sucho Sampa, en el departamento Pellegrini, en Santiago del Estero. La orden fue realizada por la jueza María Cecilia Paskevicius y ejecutada por efectivos de la policía provincial, tras las represiones y amenazas del empresario cordobés Néstor Quesada, que disputa por el terreno hace seis años. El campesino Héctor Reyes Corvalán fue baleado, prendido fuego, y se encuentra en terapia intensiva. Además, asesinaron sus perros, desaparecieron sus ganados y quemaron su rancho.

«Desde el Mocase Vía Campesina expresamos nuestra solidaridad con la familia de Héctor Reyes Corvalán, de Suncho Pampa, departamento Pellegini», comunicó el Movimiento Campesino de Santiago del Estero en un comunicado. Con una foto del cuerpo quemado de Héctor, la Asociación de ex presos políticos de la provincia también cuestionó el accionar policial.
«Repudiamos con todas nuestras fuerzas semejante atropello homicida del empresario cordobés Néstor Quesada, sus gentes armadas, el oficial de justicia y la policía por este inadmisible hecho», recriminó. «Apoyamos a la familia y a sus organizaciones y nos sumamos a sus exigencias», se solidarizó el espacio campesino.

«Cerca de las 10 horas se hicieron presentes en el Paraje de Suncho Pampa, ubicado a 260 kilómetros de la ciudad capital de Santiago del Estero, policías de la Comisaria de El Mojón, con el oficial inspector, José Francisco Corvalán, el oficial ayudante Leonel Moreno, el cabo primero Roberto Corvalán, división de Prevención de Nueva Esperanza, el agente Roldán y otros, en total de diez (10) policías aproximadamente, junto al oficial de justicia, doctor Luis Rodolfo Scillia y el señor Néstor Quesada con dos (2) camionetas con personas a su cargo, ingresando de manera violenta al lugar donde sólo se encontraba Héctor Reyes Corvalan, poseedor del lote, ejecutando un desalojo ordenado por la doctora María Cecilia Paskevicius, del Juzgado Civil de Tercera Nominación, magistrada que en reiteradas oportunidades emitió órdenes judiciales en contra de los derechos campesinos e indígenas de las familias y sus territorios», describió el Mocase la impunidad empresarial, judicial y política.

El Movimiento Campesino denunció que «durante este violento desalojo se realizaron destrozos (hornos, cercos, entre otros), amenazaron de muerte, mataron los perros, desaparecieron las doscientas (200) cabezas de ganado, dispararon balas de goma e incendiaron el rancho de la familia, hechos gravísimos donde sufrió heridas de gravedad el compañero Héctor Reyes Corvalán, con quemaduras en todo su cuerpo y heridas de bala de goma». Se detalló que el hombre «fue trasladado de manera urgente a la vecina provincia de Tucumán, con diagnóstico grave, y se encuentra alojado en terapia intensiva».

Seis años de impunidad

El conflicto por este territorio data de Agosto del 2012, con el empresario cordobés Néstor Quesada, quien pretende tomar posesión del lote desde esa época. Las hectáreas en conflicto son un total de 270. «Reivindicamos que al lugar lo poseen Héctor Reyes Corvalan, María Rosa Frías, Ramón Díaz, Ana Corvalan y José Luis Corvalan». Además, se resaltó que el empresario Quesada y sus empleados «en múltiples ocasiones realizaron amenazas de muerte con armas de fuego, daño en el campo, incendio de cercos, matanzas de animales, todas situaciones que fueron denunciadas».

«La violencia estructural, que concentra casi el 75 por ciento de tierras cultivables en solo el 15 por ciento de empresarios del agronegocio, sigue poniendo en riesgo la permanencia y la vida de los sistemas campesinos e indígenas», cuestionó el Mocase en el comunicado. «Hacemos responsables de intento de homicidio contra Héctor Reyes Corvalan, de la violencia ejercida, y de todos los delitos causados a la familia campesina a Néstor Quesada, a todos los policías participes del hecho, como así también al oficial de Justicia, Luis Scillia, de quienes pedimos inmediata detención», se exigió.
«Denunciamos los modos de actuación de las fuerzas públicas, siempre resguardando a los empresarios y vulnerando la vida de las personas», se añadió.

«Las familias campesinas e indígenas de Santiago del Estero siguen resistiendo al despojo, atropello y violencia de mano de empresarios, gobiernos y sistema de justicia que vulneran cotidianamente, como hace más de 500 años, los derechos de los pueblos a sus territorios», precisó el Movimiento. «La situación sigue en estado de alerta y peligrosidad ya que el empresario, junto a su banda armada, sigue permaneciendo en el campo de la familia Corvalán», se alertó. «Ni un metro más, la tierra es nuestra», finalizó el escrito difundido.