La ministra Sonia Velázquez denunció formalmente a José Allende

La Trabajadora social realizó la presentación en la Unidad Fiscal de Violencia de Género por «conductas intimidatorias y de violencia psicológica» al diputado provincial y secretario general de UPCN.

Luego de los hechos sucedidos el lunes pasado, en una reunión convocada por el gobernador Gustavo Bordet a funcionarios, legisladores e intendentes, la ministra de Salud, Sonia Velázquez, se refirió al violento accionar del diputado provincial José Allende. Tras multiplicarse los repudios al actual Secretario general de UPCN, la funcionaria presentó una denuncia formal en la Unidad Fiscal de Violencia de Género.

«Por este medio quiero agradecer las distintas expresiones públicas y privadas ante la situación de publico conocimiento», comenzó su descargo la Ministra de Salud de la provincia en las redes sociales. Denunció que «desde hace muchos años el sector Salud viene atravesando situaciones sistemáticas de abuso de autoridad, atropello al sector publico convirtiéndolo en un estado de anomia producto de la ausencia de rectoría de un estado presente». Además, advirtió que la «complicidad de los decisores de turnos nos hicieron ser testigos muchas veces en silencio de numerosos hechos de violencias perpetrados a trabajadores, jefes de áreas, de servicios y de directivos de hospitales y centros de salud cuando no se aceptaba un co-gobierno o no se hacían las cosas de acuerdo a los intereses externos de un sector gremial o político partidario indicadas de forma imperativa, que nada tenían que ver con la verdadera esencia solidaria de la misión de una entidad partidaria o gremial orientadas hacia los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos».

«El desafío y lo realizado hasta acá no ha sido fácil , pero lo que si puedo decirles es que ha tenido muchas horas de construcción colectiva, poniendo mucho el eje en la gestión porque nuestra estructura todavía tiene muchas debilidades producto de un modelo sanitario basado más en lo episódico, lo emergente y transitando en la turbulencia cotidiana para lo cual se requiere mucha táctica y estrategia sanitaria, descontando que esta construcción del proceso salud-enfermedad es producto de los determinantes que inciden en él y lo trabajamos desde un paradigma basado en los derechos humanos y de la inclusión de las personas».

Velázquez confirmó que «en la Unidad Fiscal de Violencia de Género, después de más de dos horas de relatar las situaciones que me han venido interpelando durante todo este tiempo, intenté poner fin mediante una denuncia formal en lo personal a conductas intimidatorias y de violencia psicológica». Relató que además cumplió con su «función indelegable de funcionario público, con el ánimo de hacer valer la figura de rectoría frente a nuestros propios programas de prevención de violencia de género que nuestro Gobernador tanto nos ha encomendado y también de poder visibilizar situaciones intimidatorias y de violencia que instamos a denunciar pero que también muchas veces reproducimos desde un despacho, desde una mesa de entrada, desde una oficina pública, creyéndose que se tiene un poder superior sobre el otro porque es humilde, débil, por su condición de género o porque se atiende en el sector público».

«Todavía tenemos mucho por hacer y hay una sociedad que espera que sigamos estando a la altura de las circunstancias. Hay deuda interna y voces silenciadas esperando de quienes ocupamos lugares de decisión (en forma transitoria) hagamos honor al mismo. Sobretodo con esta política económica nacional tan difícil que nos ha recortado derechos esenciales para la Salud de la población», finalizó el descargo.