La Coordinadora Basta es Basta Por una Vida sin agrotóxicos en Entre Ríos cuestionó el comunicado de las entidades agropecuarias

Organismos ligados a la producción intensiva en el campo manifestaron su preocupación por el fallo que dio lugar al amparo ambiental colectivo presentado por Agmer y el Foro Ecologista, al que calificaron de “irracional”. Los ambientalistas les respondieron con un documento.

Foto ilustrativa.

Continúa la polémica tras el fallo de la Cámara Civil ll, Sala Segunda, que dio lugar al amparo ambiental colectivo presentado por la Agmer y el Foro Ecologista de Paraná, y prohíbe las fumigaciones terrestres a menos de mil metros de las escuelas rurales y 3 mil en el caso de las aplicaciones aéreas.

La semana pasada, un comunicado encabezado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y acompañado por asociaciones de acopiadores, federaciones, organizaciones, Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (Copaer) y autoridades de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FCA-UNER), emitieron un comunicado en que rechazan la medida judicial que ya fue apelada por el Gobierno de Entre Ríos.

Allí, los firmantes, expresan su “preocupación”, ante “el fallo sin precedentes”. Ya que, según sostienen, “preocupa el lenguaje utilizado en este fallo, ya que denomina a el acto de aplicar fitosanitaros como ‘fumigación’, ‘pesticidas’, luego ‘químicos’, ‘agroquimicos’, ‘fitosanitarios’, es decir un lenguaje ambiguo que, salvo el caso de ‘fitosanitarios’, los demás términos no son los adecuados para utilizar”.

A su vez sostienen: “Debemos informar que nuestra provincia tiene alrededor de 900 establecimientos escolares y si no se puede utilizar para agricultura un radio de 1.000 mts; lo que nos parece irracional y arbitrario. En cada uno de los establecimientos, estamos dejando sin producir un total de 282.000 ha. En el territorio provincial, para mensurar informamos que en promedio la siembra total de trigo en nuestra provincia es de aproximadamente 300.000 ha”, argumentan.

Por último, señalan que “es nuestra intensión dar a conocer a la ciudadanía que nuestro sector de la producción se encuentra comprometido con el cuidado del medio ambiente con el uso de buenas prácticas Agrícolas que incluyen la utilización de productos fitosanitarios de manera responsable priorizando el cuidado de la salud de las personas y del medio ambiente”.

La respuesta de la coordinadora

Ante el documento, las organizaciones que integran la Coordinadora Basta es Basta Por una Vida sin agrotóxicos en Entre Ríos, expresaron su rechazo y respondieron punto por punto los argumentos esgrimidos por las entidades agropecuarias. Consideran que los firmantes del comunicado, “en lugar de asumir su responsabilidad por las consecuencias denunciadas, se dedicaron a descalificar los términos utilizados en el fallo que ampara a las escuelas rurales”.

A su vez cuestionaron la defensa de las Buenas Prácticas Agrícolas como una solución a la problemática y negaron que el fallo limite la producción de trigo o deje sin producir 282 mil hectáreas.

Además, apuntaron que en el comunicado emitido por la Bolsa de Cereales y las otras entidades, “no se menciona en el comunicado de las cámaras empresariales de la agroindustria palabra alguna sobre la contaminación de niñas y niños de nuestra provincia”.

Documento completo de la Coordinadora Basta es Basta: Por una Vida sin agrotóxicos en Entre Ríos

“Basta de Dañar Entre Ríos.

Desde la Coordinadora Basta es Basta Por una Vida sin agrotóxicos en Entre Ríos recibimos con profundo dolor el comunicado de diversas entidades que desarrollan la agricultura industrial a base de maquinaria pesada y uso masivo de agroquímicos. En lugar de asumir su responsabilidad por las consecuencias denunciadas, se dedicaron a descalificar los términos utilizados en el fallo que ampara a las escuelas rurales.

Es falso que los términos utilizados se presten a confusión debido a que el juez se basó en los términos definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS)*.

Es falso que ‘no se puede utilizar para agricultura un radio de 1.000 mts’, lo que prohibió la Justicia fue la utilización de venenos.

Es falso que ‘estamos dejando sin producir un total de 282.000 ha’ debido a que nuestro país es líder mundial en exportación de producción orgánica y Entre Ríos históricamente fue una provincia ganadera, tambera, citrícola, avícola y de producción ovina, porcina y equina, actividades que han sido desplazadas en los últimos 20 años por este sistema agroindustrial.

Es falso que las hectáreas protegidas por el fallo limiten la producción de trigo debido a que abarcan 282 mil hectáreas frente a las más de 2.300.000 hectáreas productivas actuales. Aun así, en Entre Ríos ya se produce trigo sin venenos con mucho menor costo y mayor calidad nutricional.

Es falso que la Buenas Prácticas Agrícolas frenen la deriva de los agrotóxicos. Son una mera declaración sin control alguno que no impiden ni la toxicidad de los productos utilizados ni su deriva en la tierra, agua, aire o penetración en nuestros alimentos. La propia Bolsa de Cereales admite que ‘la exposición a los plaguicidas y otros productos agroquímicos es uno de los principales riesgos laborales’. El colegio que agrupa a los ingenieros agrónomos ha pensado en el uniforme de protección que deberían utilizar sus asociados de cumplir con su obligación de estar presentes en el sitio de las fumigaciones, lo que los colocaría en la primera línea de recepción de la deriva (75 a 80% del producto según datos de las cámaras empresarias y de aplicadores).

Resulta urgente revisar el mapa productivo de la provincia ya que la mayoría de los pequeños y medianos productores han quebrado debido al impagable impuesto inmobiliario rural, al alto costo de insumos cotizados en valor dólar, la pérdida de productividad de los suelos erosionados y empobrecidos debido al monocultivo de la soja, agravado por la exponencial deforestación propio de este modelo. No sólo la población y los consumidores están expuestos a las ‘externalidades’ de este sistema; sino la misma matriz productiva de la provincia.

Y por último, no se menciona en el comunicado de las cámaras empresariales de la agroindustria palabra alguna sobre la contaminación de niñas y niños de nuestra provincia.

* Según la OMS ‘fitosanitarios, plaguicidas o agrotóxicos’ son sinónimos que definen ‘aquella sustancia o mezcla de sustancias destinadas a prevenir evitar, destruir, atraer, repeler o combatir cualquier plaga o enfermedad, o destruir directamente…y otras formas de vida animal o vegetal… durante la producción, almacenamiento, transporte, distribución y elaboración de productos agrícolas y sus derivados’».