Gualeguay: si hay impunidad que haya escrache

Ciudadanía autoconvocada junto a organizaciones políticas, de derechos humanos y de mujeres denunciaron que Javier Broggi disfruta de su libertad, pese a estar condenado a 14 años de prisión por abuso y corrupción de niños y adolescentes.

 

Por Mariano Osuna

En dos meses se cumplen dos años de la condena al ex director de Cultura de Urdinarrain, Javier Broggi, por corrupción de niños y adolescentes, agravada por haberse cometido mediante engaños, con una metodología que incluyó previamente la construcción de amistades con madres, padres y familiares de sus víctimas. Específicamente el pasado 29 de diciembre de 2016, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de la ciudad de Gualeguaychú, conformado por Alicia Vivian, Mariano Martínez y Alberto Seró, sentenció al pedófilo a 14 años de prisión. No obstante, tras dos apelaciones, el fallo se encuentra a la espera de la decisión del Superior Tribunal de Justicia, mientras la inacción se transformó en impunidad. 22 meses que Broggi disfruta de su libertad en una zona ubicada al noreste de Gualeguay, en cercanía a un reconocido frigorífico. Entre la incansable lucha de la ONG Con los Gurises NO y la instalación de la problemática en la agenda mediática, se movilizó una ciudadanía autoconvocada, vecinas y vecinos del lugar, organizaciones del movimiento de mujeres, de derechos humanos, políticas y sociales, para realizar una volanteada el domingo y alertar sobre el peligro que significa que el abusador continúe sin restricciones judiciales.

El recorrido en búsqueda de verdad y justicia tuvo avances y retrocesos, entre las inacciones del poder judicial y las omisiones del poder político. Un camino que transformó el dolor individual de dos testimonios en la voz colectiv de las más de 40 víctimas de Broggi. Entre esa visibilización que tomó fuerza en 2008, las denuncias periodísticas y la constitución de la ONG Con los Gurises NO, la posibilidad de investigación y condena corrió sus límites hacia lo posible. Todo ello, sumado a la instalación en la agenda pública de una problemática cotidiana, con los desafíos estructurales hacia la prevención y erradicación del abuso sexual infantil y de todas las formas de violencias.

El pedido de apertura de la causa en 2013, el comienzo del juicio en 2015 y su posterior clausura, extendieron tres largos años la posibilidad de reparación a tanta impunidad. Un letargo que no logró apagar la marea solidaria por reparación y justicia. La condena llegó en diciembre de 2017, cuando el Tribunal de Apelaciones sentenció a 14 años de prisión al abusador Broggi, aunque de manera insólita eso no significó el cumplimiento de la pena efectiva en una cárcel común. Ni siquiera el Poder Judicial entendió sobre la existencia de riesgos respecto a la libertad absoluta del ex Director de Cultura de Urdinarrain.

Tras esa primera condena, los abogados defensores Ignacio Fernández y Rubén Gallardo, presentaron un recurso que fue rechazado, de manera unánime, en diciembre del 2017, por la Cámara de Casación de Paraná. Eso fue el 12 de diciembre, un año después de la condena en primera instancia. No obstante, la Defensa volvió a interponer un recurso extraordinario sobre el cual el Superior Tribunal de Justicia aún no dictaminó.

22 meses después sólo hay impunidad y un abusador libre pese a una condena ratificada. Ante eso, este domingo, distintos sectores sociales, de derechos humanos, del movimiento de mujeres y ciudadanía de la zona, volantearon, visibilizaron e interpelaron sobre la convivencia con un corrupto, abusador y pedófilo, condenado a 14 años. Es que si hay impunidad, también hay escrache.