Después de más de 10 años, el organismo internacional volverá a tener un despacho en Argentina para observar de cerca las políticas económicas que el Gobierno lleva adelante. La nueva sede, abrirá unos días antes de que Trump llegue para participar de la cumbre del G20.

El Fondo Monetario Internacional tendrá un representante en Argentina, enviado por Christine Lagarde, que monitoreará las decisiones económicas que se tomen en el país. La oficina se abrirá apenas unos días antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribe para participar de la cumbre del G20.
El jamaiquino Trevor Aleyne, quien cuenta con más de un cuarto de siglo de carrera en el FMI, dirigirá la oficina que el organismo abrirá en noviembre próximo en la sede del Banco Central, con el fin de controlar las decisiones económicas de la Argentina. Cabe recordar, que en agosto el ente pasó unos días en oficinas del BCRA haciendo revisiones.
Según publicó el portal Infobae, Trevor Alleyne será “resident representative”, lo que significa que oficiará como nexo entre el gobierno nacional y el FMI. Las metas que el funcionario de Lagarde monitoreará serán las del cumplimiento de déficit y expansión monetaria cero.
El FMI ya había tenido oficinas en Buenos Aires, pero las abandonó hace más de una década, cuando el país, bajo la presidencia de Néstro Kirchner, canceló en un solo pago la deuda que la Argentina mantenía con el organismo por más de 9800 millones de dólares. Las divisas giradas directo desde las Reservas del Banco Central permitieron, además del ahorro de intereses, cerrarle la puerta a “las intromisiones y exigencias” que imponía la entidad financiera en la economía interna, lo cual hizo que la presencia cotidiana del FMI deje de tener sentido.
Fuente: PolíticaArgentina.