Fueron 138 votos a favor, 103 en contra y 8 abstenciones. Al oficialismo le costó alcanzar el quórum para arrancar la sesión en Diputados y hubo un cuarto intermedio por el reclamo de la oposición frente a la represión policial frente al Congreso.

En la madrugada de hoy, Cambiemos logró obtener la media sanción de la Cámara de Diputados al proyecto de Presupuesto 2019, con 138 votos a favor, 103 en contra y 8 abstenciones. Lo ajustado de la votación da cuenta de que el oficialismo ha perdido injerencia en los demás bloques e incluso tuvo que pasar por un momento de nerviosismo cuando al comienzo de la sesión no alcanzaba el quórum ante la ausencia de legisladores que habían comprometido su apoyo. Los Diputados de San Luis, luego cuestionados por el Gobernador de esa provincia, fueron los insospechados garantes del quórum, que apenas alcanzó los 129 legisladores ubicados en sus bancas para dar comienzo al plenario.
La situación se tornó más grave cuando las fuerzas de seguridad desataron la represión en la Plaza de los Congresos, donde se realizaba una importante manifestación contra el presupuesto protagonizada por docentes, estatales, movimientos sociales y políticos. El argumento para la represión fue nuevamente un grupo de encapuchados que arrojaron piedras y que amplios sectores señalan como parte de la operación del Gobierno para distraer la atención sobre el debate y evitar una multitud a la puerta del Congreso. El reclamo de la oposición por la violencia desatada fuera del recinto y el desaire del oficialismo motivaron duros cruces entre diputados de uno y otro espacio y la sesión estuvo suspendida por un rato tras la decisión de pasar a un cuarto intermedio.
Retomado el debate, la estrategia de Cambiemos y el interbloque Argentina Federal, que colaboró con la media sanción, fue el silencio. Durante largas horas no dijeron una palabra con el objetivo de evitar más confrontaciones y dañar el acuerdo con los bloques opositores para avanzar en la media sanción.
En este sentido por Cambiemos solo habló Luciano Laspina en su rol de presidente de la comisión de Presupuesto. El discurso del diputado santafesino tuvo la particularidad de no hacer referencia a ninguno de los datos duros que incluye la ley como el valor del dólar, la inflación prevista o los porcentajes y cifras de las inversiones que el gobierno presupuestó para el próximo ejercicio. Nada de eso se escuchó de boca de Laspina quien se limitó a señalar al gobierno de Cristina Kirchner como responsable de la crisis que hoy padece la Argentina. Es más, planteó que a la raíz de los problemas económicos del Estado debe encontrársela en el “descontrol fiscal” que provocaron los gobiernos kirchneristas y por eso aseguró que es imprescindible “equilibrar” las cuentas públicas. También aseguró que se va a destinar el dinero necesario para contener los problemas sociales que puedan producirse.
Nada dijo sobre que el proyecto prevé para 2019 una inflación interanual del 23%; un dólar promedio a 40,10 pesos; una caída del 0,5% del PBI y un crecimiento de las exportaciones del 21% interanual. El año pasado, a poco de aprobar el presupuesto, el Gobierno cambió todas las metas prevista dejando a la ley obsoleta.
Entre el discurso del diputado de Cambiemos y la siguiente exposición de un oficialista transcurrieron algo más de 14 horas cuando en el momento de los cierres por bloque habló el cordobés Mario Negri.
Negri reconoció que la decisión de aprobar cuanto antes el proyecto y acortar su discusión en la comisión fue “porque estamos en una crisis. Ojalá podamos salir bien, en política hay que optar”. Además indicó que había una necesidad de dar señales que permitan obtener más estabilidad. “No tenerlo (al Presupuesto) hubiese sido una derrota, que es lo que querían algunos esta noche, no cabe ninguna duda, y no lo pudieron lograr”, dijo.
El diputado radical reconoció la existencia de negociaciones para obtener los votos necesarios y para eso señaló que “se tuvieron que incorporar impuestos que no queríamos, para conseguir más recursos”. Para Negri eso representó la conformación de “un nuevo federalismo fiscal”. Luego recurrió a la estrategia macrista de sostener que se hizo mucho pero también se cometieron errores en la política monetaria y fiscal. Más tarde agregó que a pesar de reconocer cierta debilidad del gobierno han decidido “no subirnos arriba de una tribuna estudiantil a hacer discursos facilistas… ¡Se fumaron el país y vienen a darnos recomendaciones ahora!”, chicaneó.
Negri también admitió que “no nos ha ido bien con los programas anti-inflacionarios” pero de inmediato apuntó que el kirchnerismo también había tenido problemas con la inflación. Por último aseguró que “debemos salir de otro cepo que nos paraliza: la mediocridad de los que piensan que es posible volver al país que dice que hicieron feliz, pero que lo pudieron hacer porque llegaron al 2015 en base a lo que hubo en 2003, y no hay más 2003 para gastarse en adelante el futuro, porque las condiciones del mundo no dan. Muchachos, piensen otro camino”, lanzó finalmente.
El diputado radical fue el último antes de la votación pero antes habló, entre otras, Graciela Camaño como presidenta del bloque del Frente Renovador. La legisladora consideró que el discurso de Laspina fue “por lo menos flaco” para luego asegurar que Cambiemos “gobernó durante dos años con un esquema que no podía funcionar y ahora estamos enfrentados a la peor de las realidades”. Camaño anticipó que la crisis actual representa “el fin del relato, la fantasía y el marketing de los consultores políticos caros. Nunca hubo lluvia de inversiones, el gradualismo pasó sin pena ni gloria, la convergencia de variables nunca convergieron. El relato del gobierno de Macri que intenta centrar el origen de todos los males del presente en el gobierno anterior. El único problema que teníamos era el gobierno K y cuando ellos asumieran se iba a resolver todo. la población y el mundo iban a confiar. Iban a sobrar dólares y comenzarían las inversiones pero todo fue una invención”, señaló.
Agustín Rossi inició su discurso recurriendo a la ironía: “Tantas veces me dijeron que éramos una escribanía del Gobierno y ahora resulta que ustedes son también una escribanía pero del Fondo Monetario Internacional. Ahora somos el país que más le debemos al Fondo. Ese es el puesto número uno que ocupamos”, dijo y ante el silencio del oficialismo. El jefe del bloque del FpV-PJ recordó que en 2001, previo a la crisis de ese fin de año, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo sostenía que era preciso “reconocer la realidad, que no hay financiamiento, se acabó el crédito y tenemos que ir al déficit cero. Es claramente lo que está sucediendo ahora”, observó. Luego recitó una antigua declaración de respaldo a ese proyecto de déficit cero cuya autora resultó ser Elisa Carrió. Rossi aseguró que “todos sabemos cómo terminó esa etapa de déficit cero y también cada uno de los programas de ajuste que se aplicaron. Todos terminaron con crisis”, dijo y preguntó: “Si le fue mal a (Alvaro) Alsogaray, (Adalbert) Kireger Vasena, (José Alfredo) Martínez de Hoz, Cavallo y (José Luis) Machinea, por qué creen que a ustedes les irá bien?”, dijo sin esperar una respuesta.
Ahora será el turno del Senado. El oficialismo confía en poder sancionar la estratégica norma a partir del entendimiento que mantiene con el bloque que conduce Miguel Angel Pichetto.
Fuente: P12.